Quienes me inspiran a seguir

lunes, 14 de febrero de 2011

Mienteme




Dime que me amas
Aunque sea mentira
Tócame con amor
Aunque solo finjas

No me dejes nunca
Seré tu experimento
Y si no es por amor
Que sea por lujuria

Más no me dejes sola
Pues la oscuridad me llevará
Abrázame fuertemente
Para no gritar más

Toma mi mano
Para no estar perdida
Suspira en mi oído
Para sentir el calor
Que el sol no me da

Se tierno conmigo
Aunque quieras golpearme
Todo es una mentira
Que más lastimada
No me puede dejar

Las mentiras son bellas
Me ocultan de mi misma
De tu repulsión hacia mí
De tu amor hacia otra

Miénteme constantemente
Como si tu vida dependiera de ello

Envíame una rosa
Aunque un puñal tengas escondido

Bésame locamente
Como un adolecente

La ciencia no es lo mío
Solo la mentira
Pues ese es mi refugio
Pues esa es mi salida
De los sueños más horrendos
De mis múltiples pesadillas

Miénteme otra vez
Mientras suena este vals
Dime que amas
Y asesíname después
Pues nadie te culpara
De haber enloquecido
Solo estás molesto
Por mi comportamiento engreído

Miénteme otra vez
Para soñar tranquila

jueves, 10 de febrero de 2011

Cadenas



Cuanto quisiera alejarme de este dolor, de esta soledad que es más grande que yo misma...

Durante años he luchado para poder ser libre, para poder ser yo misma, para poder volar...

Cortaron mis alas, las arrancaron de su lugar y gracias a eso no puedo soñar ni amar...

¡Cuanto anhelo que alguien se apiade de mi y que me libere de esta prisión de piel y huesos, de carne sucia y maltratada!

Si estas allí, Ángel mio... Por favor no me abandones, no lo soportaría esta vez...


† Eden †

martes, 8 de febrero de 2011

Adios



Di adiós, solo adiós
A todas las molestias adiós

Me gusta este juego, debo decir
Es delicioso notar como mi corazón
Salta de su lugar al solo saberme amada
Amada por tu sangre, por tu piel y por tus besos

Me he enamorado, debo decir
Y debo aceptar que no es tan malo
Pero a veces hay que decir adiós
Adiós cuando ya poco o nada te queda

Jamás quise que te marcharas
Jamás quise perderte
¿Por qué fui tan estúpida?
La ignorancia me ganó la partida

Si, amor, debo decir adiós
Pero no te lo digo a ti, ni a tu amor o tus besos
Se lo digo a este dolor desgarrador
A esta herida latente sobre mi corazón

También debes decir adiós
Llegó tu hora de dejarlo marchar
De dejar marchar la amargura
Dejarla ir a otro lugar

Siempre me dije
“Por qué”
No era pregunta vaga, estúpida
Era respuesta latente, dolorosa

Digo adiós a este dolor
A esta miseria y a esta cobardía
Digo adiós porque te amo
Digo adiós porque ya no puedo

Continuaré esperándote en este lecho
Entre estas sábanas rojas que me odian
Entre estas almohadas que me han visto llorar
Hasta que recuerdes mi último adiós

Las despedidas son para tontos, querido
Nosotros solo decimos adiós al dolor
A nosotros mismos nos decimos
“Hasta pronto amor”

jueves, 3 de febrero de 2011

Velo Desgarrado



“Los sueños solo sirven para soñarse, querida… Solo son esa hermosa estrella inalcanzable que solo está allí para ser observada porque al final eso son los sueños, preciosa, sueños que solo sirven para ser soñados…”

¿Creen que me repondré de esta?

Respuesta: Trataré.

Trataré que esto no me afecte, trataré de salir adelante, trataré de continuar confiando en lo que hago y en lo que me gusta a pesar de que eso me saque más lágrimas que sonrisas, más fastidios que satisfacciones.

Muchas personas me ven y dicen “ella es fuerte, nada puede derribarla”. Yo les digo una cosa… Soy humana, tengo temores como todos los humanos normales, tengo miedos y rabias, más malos que buenos momentos en mi vida, más dolor del que puedo soportar sin contárselo a nadie. Una cosa es que yo no hable de mis problemas y otra muy distinta es que no los tenga. Tengo problemas pero sonrió igual, sonrío a pesar de no querer hacerlo, sonrío mientras lloro, desgarrando esta alma mía hasta no poder más.

Como todos me caigo y trato de levantarme aunque ese suelo esté tan cómodo, aunque ya no quiera seguir luchando. No soy invencible, no señor, no señora, soy de cristal, más de lo que me gusta admitir.

Ayudo, sonrío y doy palabras de aliento a aquellos que pasan por lo que yo ya pasé, tratando de hacer su vida algo más llevadera. Muchas veces me han escuchado decir “levántate, así es la vida, hay que tomarla como venga”. Con esto no trato de retractarme de mis palabras, jamás haría algo tan cobarde como eso pero ahora, en este momento no quiero decir palabras bonitas, no quiero sonreír por nada, no quiero ayudar a nadie aunque mi felicidad esté en ello. Ahora, en este día solo quiero llorar, llorar y llorar. En este día quiero ser yo a la que le digan palabras bonitas, quiero ser yo la que necesite una mano que la saque del pozo en el que estoy hundida hasta la garganta en aguas oscuras y frías.

Sé que los sueños están para ser soñados pero no saben cuánto anhelo tomar esas estrellas distantes entre mis manos, afirmarlas contra mi pecho y llorar de felicidad al haber alcanzado algo que muchos dijeron era imposible, quiero cerrar bocas, quiero gritar que lo logré para que todos aquellos que pasan por este momento igual o parecido al mío sientan que se puede, que por lo menos una persona cree que soñar no es solo eso, que uno sí puede alcanzar sus sueños y luego crear otros para alcanzarlos igual que al primero. Cuando puedes una vez, puedes en las que sigue pero… ¿Pero si no puedes alcanzarlo nunca? ¿Qué haces?

Lloras, te deprimes y gritas para volver a intentarlo en la otra vida.

A veces me gusta pensar que en próxima vida seré un gato. Los gatos son espectaculares… ¿Por qué? Fácil… Su cola es su felicidad. Sueñan con atraparla, la persiguen incansablemente hasta que la atrapan y juegan con ella, corriendo y saltando felices. ¿Qué pasa cuando ya la atraparon? Pues se buscan una nueva felicidad. La sombra de una lagartija, sus bigotes, la cola de otro gato más grande…

Los gatos siempre alcanzan sus sueños, ¿por qué los humanos no podemos hacer eso?

Respuesta: Porque los humanos solo desmotivamos a nuestros pares.

Somos tan malos que no podemos ser felices cuando alguien alcanza su sueño. En vez de felicitarlo y aprender de su perseverancia vamos tras esa persona y lo saboteamos, hablando, comentando, diciendo que si no fuera por tal o cual, por el dinero o por millones de cosas esa persona logró su meta y los demás siguen siendo tan mediocres por no ser de buena cuna. Estupideces. Las cosas no se dan por cuánto dinero tengas, por cuan alto grites o por la familia que tengas, los sueños se alcanzan con perseverancia pero… A veces, la mayoría de esas veces, las personas se cansan de luchar y se dejan estar, quedándose con su trabajo mediocre, su vida de mierda y culpando al sistema, a los políticos y a la suerte que nunca tuvieron.

Una vez escuché que para llevar a buen puerto cualquier empresa que te propongas solo necesitas este porcentaje. 10% talento y 90% pasión. ¿Será verdad? Espero que sí…

Ahora yo quiero hacer una invitación… Los invito a todos y cada uno de ustedes a desgarrar ese Velo Malvado, ese velo que es la cortina del “no puedo”, ese velo que nos frena, que nos aleja de la felicidad. Desgarremos con rabia, sacando toda esa frustración para dejarla atrás, donde merece estar, lejos de nuestros sueños.

Yo no quiero dejar de soñar por muy aburrida y hastiada que me encuentre, no quiero dejar de soñar con lo que puedo lograr si solo me esfuerzo aunque me caiga miles de veces más de ahora en adelante. Sí, ahora mismo estoy cansada de recibir siempre las mismas palabras cada vez que me siento en la cima pero no duden que mañana a esta misma hora voy a volver a ser la misma persona que sueña, que ríe y que juega, la misma Victoria que todos conocieron y a la que la mayoría "no" quiere.

Ahora solo queda decir una cosa…

A soñar…

martes, 1 de febrero de 2011

Anhelo





Acabo de notar cuan gris era mi mundo sin ti...

He notado que anhelo cada fibra de tu ser con una desesperación desbordante, obsesiva, demasiado loca, enamorada hasta... Hasta no sé donde...

La otra noche te regalé una estrella, esa brillante y lejana que nos simbolizaba juntos, abrazados, amándonos en el lejano firmamento. Y rogué que fuera verdad, que todo fuera verdadero entre nosotros, sabiendo estúpidamente que ya lo es. Somos uno, así siempre debió ser. Las malas decisiones nos alejaron, marchitaron nuestro amor que pudo ser mejor en otro tiempo, pero que dejamos pasar. Se fue nuestro barco, no pudimos alcanzarlo...

Nadamos contra la corriente del olvido, aún ahora cuando mi silueta es recortada por la luz brillante del sol en el atardecer y tú, curiosamente, solo puedes recordar eso, una silueta.

Cada día me esfuerzo para que me notes, para poder brillar con tanta intensidad en tu vida como tu lo haces en la mía. A veces siento deseos de rendirme, de gritar que te amo, que este amor es demasiado para mi y para mi congelado corazón.

Otras veces siento que he avanzado tanto que es imposible calcular la distancia, pero me siento irremediablemente más cerca de tu corazón. Ese corazón grande tuyo, cálido como la más agradable tarde de verano, delicioso... Delicioso como solo tú puedes ser, demasiado para ser comprendido.

Pues, aquí me encuentro otra vez, sola, anhelando tu sonrisa, anhelando tus besos y caricias, tus "te quieros" y "te amos", anhelando todo de ti.

¿Que cómo me convertí en esto?

No lo sé, tampoco quiero saberlo, solo quiero olvidarme del mundo y perderme en tus brazos, esos brazos que conozco tan bien.

¿Que dónde quedó Katherine Rebecca Sturms?

Se fue lejos, nadando con la corriente, tratando de alejarse del amor, de ese amor tuyo al que irremediablemente a veces le temo.

¿Y tú?

Tú sigues igual. La misma sonrisa, los mismos ojos negros, el mismo cabello como el oro brillante, líquido y platinado a la vez, algo indescriptible. Continúas teniendo ese garbo que amaba (amo) y admiraba (y aún admiro), ese caminar altanero pero que es tan humilde que parece estúpido nombrar ambas cosas en la misma frase.

Continuaré aquí, anhelándote ansiosamente, esperando tu regreso con ansias infinitas hasta que volvamos a abrazarnos y me recuerdes que yo también soy real, que esto no es un sueño loco ni mucho menos, que me amas como yo te amo a ti.

Me gustaría que me anhelaras de la misma manera, que me lo dijeras una mañana, una tarde o una noche, pero me encantaría escucharlo de tus labios. "También te anhelo desesperadamente".

Te amo, pero debemos esperar hasta el anochecer para volver a amarnos con esta pasión desbordante...

Te amo...

Y te anhelo...