Otro ciclo se marcha en unas horas y es como si hubiera vivido mil vidas este año. Pero supongo que es normal, ha sido un año largo y lleno de altos (muy altos) y bajos (MUY bajos).
¿Qué puedo decir acerca de este año? Pfff... son muchas cosas. La vida me distanció de personas muy queridas, pero para las cuales creo que yo no era tan importante y no se puede hacer nada con respecto a eso. Recuperé lazos con personas muy amadas y estimadas y de quienes no había tenido noticias (ni ellos de mí) en muchísimos más años de los que me gustaría admitir en voz alta. He mantenido amistad con personas que llevan muchos años a mi lado y a quienes espero mantener junto a mí todo el tiempo que esta existencia de caminos cruzados nos permita. Mi amistad y cercanía se ha afianzado con personas que apenas conocía en estas fechas hace un año, y espero que eso no cambie pronto (más bien espero que no cambie nunca y si lo hace, ojalá que sea para mejor).
Recibí también el regalo más maravilloso que este mundo me pudo dar. El más hermoso y preciado regalo y la alegría que siento debido a ello, a pesar de que mis ahora pocas horas de sueño y mis mucho menores horas para escribir digan lo contrario, es el regalo más TODO del mundo mundial.
Ha sido un buen año, a pesar de todas las cosas. A pesar de los golpes y los tragos amargos, a pesar de los bajos, a pesar de los obstáculos y las montañas que debí escalar. A pesar de todo eso, ha sido un buen año.
Agradezco a la vida y al universo el poder estar aquí ahora escribiendo estas palabras que espero lleguen a todos aquellos que son preciados y amados para mí. Y quiero que sepan, a los que están cada día, a los que están cuando el tiempo lo dispone y a los que ya no están por opción propia pero que continúan visitando este sitio... realmente quiero que sepan que cada día les he enviado luz y amor, fuerzas y energías, ánimo para superar los obstáculos y sabiduría para aprender de los conflictos que tenemos diariamente. Y eso continuará siendo así mientras yo viva.
Y también quiero agradecerles a todas las personas que han formado parte de este año maravilloso, lleno de altos MUY altos y bajos a veces no tan bajos.
Amor para todos. Hasta los textos del próximo año ♥
Quienes me inspiran a seguir
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miércoles, 31 de diciembre de 2014
miércoles, 1 de enero de 2014
Propósito
A veces, cuando cierro los ojos, pienso en cosas que a nadie más le interesan, cosas que no entiendo y que no sé cómo debo expresar para no sentirme como una tonta.
Muchas personas cercanas a mí hablaban de sus propósitos para este año. Yo... no tengo muchos, pero el no hablar de ello no significas que no los tenga. Tengo, son importantes, y personales. Y ahora, quizá porque es el primer día del año, quiero compartirlos con todos los que leen y con todos los que para mí son importantes. Quiero compartirlos con todas las personas que amo.
Para este año, quiero estudiar. No sé si lo conseguiré. A pesar de todo el esfuerzo que he puesto en ello, no tengo la confianza como para decir "lo hice bien, sé que lo conseguiré". Pero quiero hacerlo. Quiero estudiar la carrera que me gusta y vivir haciendo aquello que elegí para mi futuro. Hacerlo de corazón. Levantarme todas las mañanas y decir "el esfuerzo y el sacrificio valieron la pena, estoy feliz haciendo cada día lo que escogí". Pero no tengo la confianza para pensar de esa manera. Aún así, lo espero.
Quiero publicar mi novela. No me importa si es un completo fracaso. No importa si a nadie le gusta. No importa si en realidad no me hago "conocida". No espero ser famosa por publicar una novela, tampoco es la razón que me llevó a escribir de manera "profesional". Solo quiero publicarla, es mi sueño. Y todos queremos que nuestros sueños se haga realidad, incluso cuando hay tantas personas que quieren cortarnos las alas.
Quiero mantener a las personas que amo a mi lado. Y sé que suena como un propósito muy extraño, pero quiero hacerlo. Porque esas personas que llegan a nosotros, siempre lo hacen por algo, y es un error absoluto el dejarlas ir porque consideras que es lo mejor para la otra persona. Uno no puede saber qué es lo mejor para la otra persona, pero sí sabes lo que es mejor para ti. Sé que suena muy egoísta, pero alguien me enseñó que no es bueno hacer cosas que no queremos hacer, solo para que los demás se sientan felices. Porque entonces sacrificas tu felicidad y, al final de cuentas y como mencioné anteriormente, no sabes lo que puede ser mejor para la otra persona.
Y eso, no tengo más propósitos para este año. Por otro lado, sí tengo muchas experiencias nuevas que compartir, y espero ansiosa las aventuras que me deparan los siguientes y restantes 364 días a contar de hoy y en adelante.
Debo decir que el año pasado (suena tan lejano si lo digo de esa manera), fue un año muy... raro. Sí, creo que esa es la palabra correcta por el momento. Fue un año de muchos bajos y algunos altos, pero creo que si reminizo todo eso en este momento, siento que todo lo que sucedió en realidad valió la pena. Siento que si miro desde este momento hacia atrás, soy capaz de darme cuenta de todo lo que aprendí y absorbí.
No conocí a muchas personas el año pasado, la verdad, pero las pocas que conocí me hicieron bien. He aprendido de ellos y quiero que estos nuevos lazos se mantengan para el futuro. Que se afiancen y se hagan más y más fuertes a medida que el tiempo transcurre.
Las personas que conozco desde años anteriores, en su mayoría, se han mantenido a mi lado. Algunos se han marchado, y a pesar de que ha sido duro, ahora puedo ver que fue lo mejor. Hay veces en las cuales algunas personas solo transcurren por nuestros días, paseando sigilosamente o dejando torbellinos de emociones, solo para marcharse luego. No es malo, solo un tanto caótico y quizá, doloroso al final. Pero es bueno, porque son experiencias que nos ayudan a madurar.
Me reencontré con personas. Y han sido momentos maravillosos. Esas personas me han ayudado a verme mejor a mí misma, me han enseñado más y más cosas, y me han hecho muy feliz desde que están otra vez conmigo. Evocar los antiguos recuerdos, si bien es nostálgico y a veces muy triste, me ayuda a ver las cosas en perspectiva. Es como cambiar de ángulo. Como si mis pies ya no estuvieran anclados al suelo, sino más bien a una nube, y en este momento me encuentro colgando de cabeza mirando al suelo, sintiendo vértigo, pero disfrutando de la adrenalina del momento.
Si debo sacar una conclusión, puedo decir con una sonrisa que fue, a pesar de todo, un buen año aquel que dejo atrás. Un editor tuvo la confianza suficiente en mí como para detenerse a leer mi trabajo y decir "oye, esto funcionará". Tengo un trabajo que tal vez no sea el mejor del mundo, pero allí hay personas que he aprendido a querer y a reconocer más que como amigos, sino más bien como iguales. Afiancé los lazos con mi familia, cosa que me hace muy feliz. Tengo un hermanito menor al que amo y estoy como loca por tomarlo entre mis brazos por fin. Tengo muy buenos amigos que me quieren y me apoyan siempre que lo necesito, y con los cuales puedo sonreír sin sentirme culpable de nada. Siento que puedo ser yo misma a intervalos, y la depresión comienza a quedar atrás.
Creo que no puedo pedir, por lo menos hasta aquí, nada mejor que esto que describo. Pero sí, hay cosas mejores, hay personas mejores, hay momentos mejores.
Y ahora debo señalar que omití, al principio de este update, uno de mis propósitos de este año. Y no, no es leer más, ese ni siquiera debería contarse. Y no, tampoco es escribir más, ese tampoco se cuenta.
Mi propósito más importante es, por fin, ser feliz. Dejar de deprimirme y dejarme vencer por tonterías, dejar de esconderme debajo de la cama cuando tengo miedo de enfrentar lo desconocido, dejar de llorar escondida en la oscuridad cuando quiero hacerlo.
Este año no habrá más cortes para mí, ni más asquerosa regurgitación de comida (sí, que asco eso). Este año voy a vivir como no he vivido en mucho tiempo. Porque en este momento, me siento viva. Me siento fuerte, siento que puedo hacer cosas. Siento que puedo decirle a la vida que golpea como niña y no temblar ante la espera del siguiente golpe.
Será lo que tenga que ser (y sí, ¡por fin me entró en la cabeza, Leiv!).
No me siento segura, ni mucho menos, pero sé que si lo necesito, para mí existirá una mano y un abrazo incondicional. Ahora lo sé, ahora lo veo.
Quizá ahora todo cambie en este Blog, o quizá todo siga siendo igual que siempre. No lo sé, no puedo asegurar nada. Los propósitos no son cosas seguras en la vida, sino que son solo pretenciones y metas que queremos alcanzar, cosas que imaginamos como si no hubiera un mañana. Porque como bien dice mi amigo Pablo: "el pasado ya fue, el mañana todavía no llega". Y bueno, hay que disfrutar el momento. Y si hoy no alcanzas tus metas, aún puedes intentarlo luego, a tu propio ritmo, marcando tu propio paso y escuchando la propia música de tu corazón.
Solo espero que todo marche bien de ahora en adelante, lo espero de corazón. Y no solo para mí, sino también para las personas a quienes he decidido darles un gran e importante espacio en mi corazón. Porque no tengo miedo de ser lastimada ahora, porque no tengo miedo de fracasar. Porque siempre habrá un mañana para poder intentarlo. Y pueden llamarme optimista, ilusa incluso, pero es lo que pienso y siento ahora. Y pensar y sentir de esta manera es... no sé, ¿genial? No encuentro una palabra mejor que esa.
Espero que este año esté lleno de bendiciones para todas las personas que me siguen y que me leen. Espero que todas sus metas se cumplan, que logren cumplirlas. Espero que aquellos que comenzaron sintiéndose solitarios ya no se sientan más y que aquellos que comenzaron sintiéndose nostálgicos encuentren una razón para sonreír y continuar. Porque siempre se pueden encontrar razones y propósitos, solo tenemos que estar atentos a lo que miramos. Solo debemos saber dónde buscar.
Gracias a todos por estar siempre leyendo, atentos a todas las tonterías que escribo. Y lamento el no publicar tanto el año pasado como hice los años anteriores, espero poder cambiar eso si es que tengo tiempo este año. No es que sea una persona ocupada, pero a veces se me pasa porque simplemente no sé cómo decir lo que tengo que decir. Ya saben, dilemas de escritores.
Feliz año a todos, los amo y aprecio con toda mi alma el que se tomen unos minutos para leer aquí. Espero haber ayudado a alguien con las cosas que escribo, porque salen desde mi corazón, y en serio lo hago porque es mi pasión y para demostrar y mostrar que nadie nunca está solo. Siempre, en cualquier lugar del mundo, habrá alguien que te entienda, incluso cuando no puedas ver o no conozcas a esa persona.
Solo estamos solos si decidimos estarlo.
Muchas personas cercanas a mí hablaban de sus propósitos para este año. Yo... no tengo muchos, pero el no hablar de ello no significas que no los tenga. Tengo, son importantes, y personales. Y ahora, quizá porque es el primer día del año, quiero compartirlos con todos los que leen y con todos los que para mí son importantes. Quiero compartirlos con todas las personas que amo.
Para este año, quiero estudiar. No sé si lo conseguiré. A pesar de todo el esfuerzo que he puesto en ello, no tengo la confianza como para decir "lo hice bien, sé que lo conseguiré". Pero quiero hacerlo. Quiero estudiar la carrera que me gusta y vivir haciendo aquello que elegí para mi futuro. Hacerlo de corazón. Levantarme todas las mañanas y decir "el esfuerzo y el sacrificio valieron la pena, estoy feliz haciendo cada día lo que escogí". Pero no tengo la confianza para pensar de esa manera. Aún así, lo espero.
Quiero publicar mi novela. No me importa si es un completo fracaso. No importa si a nadie le gusta. No importa si en realidad no me hago "conocida". No espero ser famosa por publicar una novela, tampoco es la razón que me llevó a escribir de manera "profesional". Solo quiero publicarla, es mi sueño. Y todos queremos que nuestros sueños se haga realidad, incluso cuando hay tantas personas que quieren cortarnos las alas.
Quiero mantener a las personas que amo a mi lado. Y sé que suena como un propósito muy extraño, pero quiero hacerlo. Porque esas personas que llegan a nosotros, siempre lo hacen por algo, y es un error absoluto el dejarlas ir porque consideras que es lo mejor para la otra persona. Uno no puede saber qué es lo mejor para la otra persona, pero sí sabes lo que es mejor para ti. Sé que suena muy egoísta, pero alguien me enseñó que no es bueno hacer cosas que no queremos hacer, solo para que los demás se sientan felices. Porque entonces sacrificas tu felicidad y, al final de cuentas y como mencioné anteriormente, no sabes lo que puede ser mejor para la otra persona.
Y eso, no tengo más propósitos para este año. Por otro lado, sí tengo muchas experiencias nuevas que compartir, y espero ansiosa las aventuras que me deparan los siguientes y restantes 364 días a contar de hoy y en adelante.
Debo decir que el año pasado (suena tan lejano si lo digo de esa manera), fue un año muy... raro. Sí, creo que esa es la palabra correcta por el momento. Fue un año de muchos bajos y algunos altos, pero creo que si reminizo todo eso en este momento, siento que todo lo que sucedió en realidad valió la pena. Siento que si miro desde este momento hacia atrás, soy capaz de darme cuenta de todo lo que aprendí y absorbí.
No conocí a muchas personas el año pasado, la verdad, pero las pocas que conocí me hicieron bien. He aprendido de ellos y quiero que estos nuevos lazos se mantengan para el futuro. Que se afiancen y se hagan más y más fuertes a medida que el tiempo transcurre.
Las personas que conozco desde años anteriores, en su mayoría, se han mantenido a mi lado. Algunos se han marchado, y a pesar de que ha sido duro, ahora puedo ver que fue lo mejor. Hay veces en las cuales algunas personas solo transcurren por nuestros días, paseando sigilosamente o dejando torbellinos de emociones, solo para marcharse luego. No es malo, solo un tanto caótico y quizá, doloroso al final. Pero es bueno, porque son experiencias que nos ayudan a madurar.
Me reencontré con personas. Y han sido momentos maravillosos. Esas personas me han ayudado a verme mejor a mí misma, me han enseñado más y más cosas, y me han hecho muy feliz desde que están otra vez conmigo. Evocar los antiguos recuerdos, si bien es nostálgico y a veces muy triste, me ayuda a ver las cosas en perspectiva. Es como cambiar de ángulo. Como si mis pies ya no estuvieran anclados al suelo, sino más bien a una nube, y en este momento me encuentro colgando de cabeza mirando al suelo, sintiendo vértigo, pero disfrutando de la adrenalina del momento.
Si debo sacar una conclusión, puedo decir con una sonrisa que fue, a pesar de todo, un buen año aquel que dejo atrás. Un editor tuvo la confianza suficiente en mí como para detenerse a leer mi trabajo y decir "oye, esto funcionará". Tengo un trabajo que tal vez no sea el mejor del mundo, pero allí hay personas que he aprendido a querer y a reconocer más que como amigos, sino más bien como iguales. Afiancé los lazos con mi familia, cosa que me hace muy feliz. Tengo un hermanito menor al que amo y estoy como loca por tomarlo entre mis brazos por fin. Tengo muy buenos amigos que me quieren y me apoyan siempre que lo necesito, y con los cuales puedo sonreír sin sentirme culpable de nada. Siento que puedo ser yo misma a intervalos, y la depresión comienza a quedar atrás.
Creo que no puedo pedir, por lo menos hasta aquí, nada mejor que esto que describo. Pero sí, hay cosas mejores, hay personas mejores, hay momentos mejores.
Y ahora debo señalar que omití, al principio de este update, uno de mis propósitos de este año. Y no, no es leer más, ese ni siquiera debería contarse. Y no, tampoco es escribir más, ese tampoco se cuenta.
Mi propósito más importante es, por fin, ser feliz. Dejar de deprimirme y dejarme vencer por tonterías, dejar de esconderme debajo de la cama cuando tengo miedo de enfrentar lo desconocido, dejar de llorar escondida en la oscuridad cuando quiero hacerlo.
Este año no habrá más cortes para mí, ni más asquerosa regurgitación de comida (sí, que asco eso). Este año voy a vivir como no he vivido en mucho tiempo. Porque en este momento, me siento viva. Me siento fuerte, siento que puedo hacer cosas. Siento que puedo decirle a la vida que golpea como niña y no temblar ante la espera del siguiente golpe.
Será lo que tenga que ser (y sí, ¡por fin me entró en la cabeza, Leiv!).
No me siento segura, ni mucho menos, pero sé que si lo necesito, para mí existirá una mano y un abrazo incondicional. Ahora lo sé, ahora lo veo.
Quizá ahora todo cambie en este Blog, o quizá todo siga siendo igual que siempre. No lo sé, no puedo asegurar nada. Los propósitos no son cosas seguras en la vida, sino que son solo pretenciones y metas que queremos alcanzar, cosas que imaginamos como si no hubiera un mañana. Porque como bien dice mi amigo Pablo: "el pasado ya fue, el mañana todavía no llega". Y bueno, hay que disfrutar el momento. Y si hoy no alcanzas tus metas, aún puedes intentarlo luego, a tu propio ritmo, marcando tu propio paso y escuchando la propia música de tu corazón.
Solo espero que todo marche bien de ahora en adelante, lo espero de corazón. Y no solo para mí, sino también para las personas a quienes he decidido darles un gran e importante espacio en mi corazón. Porque no tengo miedo de ser lastimada ahora, porque no tengo miedo de fracasar. Porque siempre habrá un mañana para poder intentarlo. Y pueden llamarme optimista, ilusa incluso, pero es lo que pienso y siento ahora. Y pensar y sentir de esta manera es... no sé, ¿genial? No encuentro una palabra mejor que esa.
Espero que este año esté lleno de bendiciones para todas las personas que me siguen y que me leen. Espero que todas sus metas se cumplan, que logren cumplirlas. Espero que aquellos que comenzaron sintiéndose solitarios ya no se sientan más y que aquellos que comenzaron sintiéndose nostálgicos encuentren una razón para sonreír y continuar. Porque siempre se pueden encontrar razones y propósitos, solo tenemos que estar atentos a lo que miramos. Solo debemos saber dónde buscar.
Gracias a todos por estar siempre leyendo, atentos a todas las tonterías que escribo. Y lamento el no publicar tanto el año pasado como hice los años anteriores, espero poder cambiar eso si es que tengo tiempo este año. No es que sea una persona ocupada, pero a veces se me pasa porque simplemente no sé cómo decir lo que tengo que decir. Ya saben, dilemas de escritores.
Feliz año a todos, los amo y aprecio con toda mi alma el que se tomen unos minutos para leer aquí. Espero haber ayudado a alguien con las cosas que escribo, porque salen desde mi corazón, y en serio lo hago porque es mi pasión y para demostrar y mostrar que nadie nunca está solo. Siempre, en cualquier lugar del mundo, habrá alguien que te entienda, incluso cuando no puedas ver o no conozcas a esa persona.
Solo estamos solos si decidimos estarlo.
martes, 7 de mayo de 2013
Frases que hacen sufrir a un lector...
Como ustedes bien han de saber o imaginar, soy una ávida lectora, de esas come-libros profesionales en peligro de extinción. Mi último record de lectura fue de 26 libros el mes pasado y estoy muy orgullosa de eso.
Ahora bien, acá les traigo una selección de esas frases que tanto hacen sufrir a un lector. ¿Les ha pasado?
1.- ¿Me prestas tu libro?
2.- Disculpa pero sin querer le rompí un pedacito de la hoja
3.- Aquí está tu libro, se manchó un poco
4.-No necesitas leer un libro, con la película es suficiente
5.- En cuanto encuentre tu libro te lo devuelvo
6.- No recuerdo dónde lo dejé
7.- Se nos acabó el libro que buscas
8.- El protagonista muere al final
9.- Ese libro es de una saga de doce tomos
10.- Odio leer, es aburrido
11.- Te regalo cualquier cosa menos un libro
12.- Deja de leer y ponte a hacer algo
13.- Pierdes mucho tiempo leyendo
14.- Deberías gastar tu dinero en algo que te sirva
15.- Tu saga favorita la llevarán al cine
16.- Se mojó un poco, pero ya está seco
17.- No importa, es solo un libro
18.- Al final ellos no quedan juntos
19.- Le presté a alguien el libro que me prestaste
20.- ¿Me prestas tu libro?
21.- ¿Porqué no haces anotaciones en tu libro?
22.- Mi hermanito lo coloreó sin que me diera cuenta
23.- Se me olvidó en el auto de un amigo
24.- Mi perro lo mordió, perdón
25.- No sé porqué es tu favorito, es lo peor que he leído
26.- Que aburrido leer si no tiene dibujitos
Debo decir que me reí mucho con esto, pero también me dolió. Soy capaz de aceptar que me han pasado por lo menos la mitad de esas cosas. Un problema serio aunque sea gracioso.
Admito que esto lo saqué de un Blog que se llama My Obsesión Por Los Libros. ¡Denle el crédito a ellos y a mis horas de vagancia entre páginas de libros!
Y eso, hasta otro Update~
lunes, 31 de diciembre de 2012
Recuento
No quería terminar el año sin haber escrito algo así.
Este Blog se creó originalmente para poder sacar lo que llevaba dentro, lo que fuera (incluso mis ganas de bostezar o yo qué sé) de una forma más... No sé. Menos común, creo. Aunque me gusta poder enfocar las cosas que siento mediante a cosas que nadie entiende y que son, por lo menos para mí, coherentemente incoherentes. Así que aquí vamos.
Cuando comenzó este año, creo que estaba un poco perdida. Bueno, no creo, estaba MUY perdida. Apenas podía escribir de manera correcta, me costaba expresar lo que sentía y todo era redundante (aún ahora lo es, pero es por motivos completamente diferentes). Por momentos perdía el rumbo y chocaba con una pared de espinas que me hacía repetirme cada día que la monotonía iba a matarme. Por momentos sentía que las ganas de tirarme de un puente (no literal, no se asusten) eran mayores que mi voluntad, a veces me daban ganas de mandarlos a todos y todo a la mierda. Qué bueno que no lo hice.
Fueron malos momentos. Me sentía una emo incomprendida social. Me sentía como una leche emo. Cortada. Pero por suerte tuve (y tengo) a mi amigo, a mi maestro, a mi Animalejo Misterioso aquí, conmigo. La persona que me enseñó que el único freno que tienes en tu vida es uno mismo, la persona que me mostró que no es malo echar raíces, pero que yo lo estaba haciendo de una manera demasiado dañina. Por eso dije FUERON, porque ya pasaron y no van a volver a repetirse.
Oh, mierda. Ahora que estoy pensándolo más a fondo, este año me pasó de todo. Reí, lloré, grité, me perdí y me encontré, inicié nuevos proyectos, terminé una novela, encontré un editor que está lo suficientemente loco como para ayudarme a cumplir uno de mis tantos sueños, conocí personas que me llenan el corazón de alegría día con día, me distancié de otras personas porque no me merecían. Y sí, suena re egocéntrico, pero al final es así. Quienes nos dejan lo hacen porque no saben apreciarnos y no porque no hayamos hecho lo suficiente para que se quedaran. Algunas personas de las cuales me distancié regresaron a mi lado y eso me hace feliz. Otras regresaron y se fueron, demostrando así que no me merecían con mayores razones. Pero de los errores aprende el hombre y nosotros estamos aquí para aprender.
Durante los malos momentos aprendí que a las personas que nos dejan, aquellos que no nos merecen solo podemos mandarles todo el cariño y toda la compasión del mundo, esperando que un día entiendan que algunas personas sí nos entregamos de verdad. Aprendí sobre el odio, sobre la venganza, sobre la rabia y me di cuenta que yo no sirvo para esos sentimientos. Aprendí cosas de mí misma y aprendí a conocer a los demás, a abrir un poco más mi mente y a no olvidar jamás que en esta vida todo se devuelve. Hice cosas malas, soy ser humano también, traté mal a algunas personas y a otras no les di oportunidad de explicarse. Pero las relaciones no son unilaterales y me di cuenta que así como el orgullo me ganó a mí (que no soy nada orgullosa), lógicamente puede ganarles a otros la partida.
Pero fue un año bueno, mucho mejor de lo que esperaba. Me reencontré con personas, viejos amigos y colegas del pasado y ahora que hemos crecido nos damos cuenta que en realidad nos distanciamos por inmadurez o simple estupidez. Afiancé mis lazos con mi Bloggera favorita (sí, Mabel, hablo de ti), conocí a una persona maravillosa cuyo nombre comienza con O y termina con scar (me encantó separarlo, me recuerda a tipo rudo) que se ha transformado en parte esencial de mi vida y a la cual espero mantener para siempre. Conocí a una pareja (Leydy e Iván) maravillosa que me dio un tío postizo, una hermanita postiza y una familia postiza en un juego para nada postizo con cariño y afecto real. Me reencontré también con un Angelito cuyo nombre no voy a mencionar pero es mi Angelito y se llama Ángel (sí, re troll, te nombré igual cuando dije que no iba a hacerlo) y también con una chica maravillosa llamada Lízbeth que me enseñó mucho sobre mí cuando apenas era una adolescente. Me di cuenta que uno puede escoger a la familia y aprendí cosas sobre el amor universal e incondicional gracias a esas personas que han llenado mis momentos de luz y amor profundo y verdadero. Y sé que en esta lista no nombré ni a la milésima parte de la lista que conforman en realidad, pero... Ah~ Esas personas saben que siempre están conmigo, no pierdo oportunidad cada día de mi vida en decirles cuánto los amo.
Puedo decir que en este momento puedo contar con los dedos de una mano las cosas realmente malas que pasaron en el transcurso de este año, pero me faltarían manos y una eternidad (aparte de mucho tiempo escribiendo) el poder enumerar en una lista precisa y detallada las cosas buenas que me han pasado. Las cosas maravillosas que he aprendido, la experiencia que he ganado (estoy apunto de subir de nivel, ¡yeah!) y... En fin. Que me tardaría mínimo cinco mil años tratando de expresarlo todo.
Entre las cosas que aprendí de mí están:
1.- Soy malditamente BUENA escribiendo. Antes no me tenía mucha fe, lo hacía más como una manera de catarsis para sacar lo que tenía acumulado dentro de mí. Y me encanta saberme buena y poder decir ahora "sí, soy buena, estoy orgullosa de mis bebés y me importa un carajo si alguien piensa que no lo soy porque yo sé que lo soy".
2.- Tengo una capacidad de amar que ralla lo absurdo. ¡Y no me importa, pues me encanta! Me encanta poder decir que amo a mis amigos, a mi familia, a mis perros, a mis gatas, a mis plantas. Me enorgullece poder tener parte en la vida de personas maravillosas porque quiere decir que estoy haciendo las cosas mejor que bien y, como dije antes, no me importa si me dicen que el amor se gasta, porque yo conozco la verdad. ¡El amor es infinito!
3.- Mi mejor arma para cualquier dificultad es la perseverancia. Mi pasión por salir adelante incluso cuando no tengo ganas de despegar la cabeza de la almohada es mi mayor virtud. Y ahora, a finales de este 2012 por fin lo entiendo. No rendirse no es ser idiota, no es chocar contra una muralla de ladrillos, no es ser masoquista. ¡Es querer crecer como persona por ti y por los tuyos!
4.- No tengo miedo de decir lo que siento. Bueno, tal vez sí, algunas veces. Pero mi temor no me gana la batalla, yo soy capaz de dominarlo y decir "tú eres mi motor, me alimentaré de ti de manera positiva. No me usarás, no me ganarás". El miedo es algo que no puede, no DEBE vencernos. Porque somos grandes por dentro, yo lo aprendí.
5.- Soy una buena amiga, mejor de lo que creí. Al principio no me tenía mucha fe en cuanto a este tema de la amistad, pero me di cuenta que si puedo entregar tanto tiempo a otros, tanto amor incondicional (y me importa una mierda que alguien me diga que todos esperamos algo a cambio de lo que entregamos, yo me conozco y sé que no soy así) es porque estoy haciendo, de nuevo, las cosas muy bien.
6.- No me importa el "qué dirán". Porque si alguien tiene el tiempo suficiente para criticarte o hablar sobre ti sin conocerte, significa que en realidad no tienen nada mejor que hacer con su tiempo. Y a mí no me importa. No voy a usar mi valioso tiempo en hablar mal sobre otros. Mejor hablar con las personas que amo y ocupar ese valioso tiempo en cosas positivas, no preocuparme por las negativas.
7.- Soy más valiosa de lo que alguna vez imaginé. Siempre tuve problemas para aceptarme, pero ahora me amo con locura. Porque sé quién soy, sé lo que soy, sé de donde vengo y hacia dónde voy. Y lo más importante. Me conozco. Y las personas que me conocen lo saben. Así como ellos son valiosos para mí, también lo son para sí mismos. No hay nada más hermoso que aprender eso y aprenderlo junto a personas que nos aman y a las cuales amamos.
Ahora espero con ansias el 2013, quiero que llegue pero YA para poder seguir creciendo como persona, para poder mirar más allá de lo que mis ojos ven como he aprendido a hacer. Quiero comenzar el año y comenzarlo bien. Quiero reír más el próximo año, llorar más (de felicidad, espero, sino, igual sirve porque seguiré aprendiendo), cantar más, escribir más, hacer más cosas. ¡Todas las cosas buenas multiplicarlas hasta el infinito!
Sí, soy una chica de flores y corazones. Pero más que me los den, me encanta darles esas flores y corazones a otros. Aunque si me quieren dar flores, yo feliz, pero que sea en una maceta. Odio las flores cortadas -w-
Entonces, en este minuto, siendo las 4:32 A.M. solo digo:
¡GRACIAS 2012. ESPERO QUE TU HERMANO 2013 SEA MUCHÍSIMO MEJOR!
Gracias a los visitantes del Blog, a aquellos que conozco y a los que no. Aquellos quienes solo vienen de paso y por curiosidad y a aquellos que vienen porque los obligué a venir. Gracias a todos por el tiempo, por el amor, por el interés, por mantenerse a mi lado y por permitirme mantenerme junto a ustedes.
¡Feliz 2013 a todos!
Este Blog se creó originalmente para poder sacar lo que llevaba dentro, lo que fuera (incluso mis ganas de bostezar o yo qué sé) de una forma más... No sé. Menos común, creo. Aunque me gusta poder enfocar las cosas que siento mediante a cosas que nadie entiende y que son, por lo menos para mí, coherentemente incoherentes. Así que aquí vamos.
Cuando comenzó este año, creo que estaba un poco perdida. Bueno, no creo, estaba MUY perdida. Apenas podía escribir de manera correcta, me costaba expresar lo que sentía y todo era redundante (aún ahora lo es, pero es por motivos completamente diferentes). Por momentos perdía el rumbo y chocaba con una pared de espinas que me hacía repetirme cada día que la monotonía iba a matarme. Por momentos sentía que las ganas de tirarme de un puente (no literal, no se asusten) eran mayores que mi voluntad, a veces me daban ganas de mandarlos a todos y todo a la mierda. Qué bueno que no lo hice.
Fueron malos momentos. Me sentía una emo incomprendida social. Me sentía como una leche emo. Cortada. Pero por suerte tuve (y tengo) a mi amigo, a mi maestro, a mi Animalejo Misterioso aquí, conmigo. La persona que me enseñó que el único freno que tienes en tu vida es uno mismo, la persona que me mostró que no es malo echar raíces, pero que yo lo estaba haciendo de una manera demasiado dañina. Por eso dije FUERON, porque ya pasaron y no van a volver a repetirse.
Oh, mierda. Ahora que estoy pensándolo más a fondo, este año me pasó de todo. Reí, lloré, grité, me perdí y me encontré, inicié nuevos proyectos, terminé una novela, encontré un editor que está lo suficientemente loco como para ayudarme a cumplir uno de mis tantos sueños, conocí personas que me llenan el corazón de alegría día con día, me distancié de otras personas porque no me merecían. Y sí, suena re egocéntrico, pero al final es así. Quienes nos dejan lo hacen porque no saben apreciarnos y no porque no hayamos hecho lo suficiente para que se quedaran. Algunas personas de las cuales me distancié regresaron a mi lado y eso me hace feliz. Otras regresaron y se fueron, demostrando así que no me merecían con mayores razones. Pero de los errores aprende el hombre y nosotros estamos aquí para aprender.
Durante los malos momentos aprendí que a las personas que nos dejan, aquellos que no nos merecen solo podemos mandarles todo el cariño y toda la compasión del mundo, esperando que un día entiendan que algunas personas sí nos entregamos de verdad. Aprendí sobre el odio, sobre la venganza, sobre la rabia y me di cuenta que yo no sirvo para esos sentimientos. Aprendí cosas de mí misma y aprendí a conocer a los demás, a abrir un poco más mi mente y a no olvidar jamás que en esta vida todo se devuelve. Hice cosas malas, soy ser humano también, traté mal a algunas personas y a otras no les di oportunidad de explicarse. Pero las relaciones no son unilaterales y me di cuenta que así como el orgullo me ganó a mí (que no soy nada orgullosa), lógicamente puede ganarles a otros la partida.
Pero fue un año bueno, mucho mejor de lo que esperaba. Me reencontré con personas, viejos amigos y colegas del pasado y ahora que hemos crecido nos damos cuenta que en realidad nos distanciamos por inmadurez o simple estupidez. Afiancé mis lazos con mi Bloggera favorita (sí, Mabel, hablo de ti), conocí a una persona maravillosa cuyo nombre comienza con O y termina con scar (me encantó separarlo, me recuerda a tipo rudo) que se ha transformado en parte esencial de mi vida y a la cual espero mantener para siempre. Conocí a una pareja (Leydy e Iván) maravillosa que me dio un tío postizo, una hermanita postiza y una familia postiza en un juego para nada postizo con cariño y afecto real. Me reencontré también con un Angelito cuyo nombre no voy a mencionar pero es mi Angelito y se llama Ángel (sí, re troll, te nombré igual cuando dije que no iba a hacerlo) y también con una chica maravillosa llamada Lízbeth que me enseñó mucho sobre mí cuando apenas era una adolescente. Me di cuenta que uno puede escoger a la familia y aprendí cosas sobre el amor universal e incondicional gracias a esas personas que han llenado mis momentos de luz y amor profundo y verdadero. Y sé que en esta lista no nombré ni a la milésima parte de la lista que conforman en realidad, pero... Ah~ Esas personas saben que siempre están conmigo, no pierdo oportunidad cada día de mi vida en decirles cuánto los amo.
Puedo decir que en este momento puedo contar con los dedos de una mano las cosas realmente malas que pasaron en el transcurso de este año, pero me faltarían manos y una eternidad (aparte de mucho tiempo escribiendo) el poder enumerar en una lista precisa y detallada las cosas buenas que me han pasado. Las cosas maravillosas que he aprendido, la experiencia que he ganado (estoy apunto de subir de nivel, ¡yeah!) y... En fin. Que me tardaría mínimo cinco mil años tratando de expresarlo todo.
Entre las cosas que aprendí de mí están:
1.- Soy malditamente BUENA escribiendo. Antes no me tenía mucha fe, lo hacía más como una manera de catarsis para sacar lo que tenía acumulado dentro de mí. Y me encanta saberme buena y poder decir ahora "sí, soy buena, estoy orgullosa de mis bebés y me importa un carajo si alguien piensa que no lo soy porque yo sé que lo soy".
2.- Tengo una capacidad de amar que ralla lo absurdo. ¡Y no me importa, pues me encanta! Me encanta poder decir que amo a mis amigos, a mi familia, a mis perros, a mis gatas, a mis plantas. Me enorgullece poder tener parte en la vida de personas maravillosas porque quiere decir que estoy haciendo las cosas mejor que bien y, como dije antes, no me importa si me dicen que el amor se gasta, porque yo conozco la verdad. ¡El amor es infinito!
3.- Mi mejor arma para cualquier dificultad es la perseverancia. Mi pasión por salir adelante incluso cuando no tengo ganas de despegar la cabeza de la almohada es mi mayor virtud. Y ahora, a finales de este 2012 por fin lo entiendo. No rendirse no es ser idiota, no es chocar contra una muralla de ladrillos, no es ser masoquista. ¡Es querer crecer como persona por ti y por los tuyos!
4.- No tengo miedo de decir lo que siento. Bueno, tal vez sí, algunas veces. Pero mi temor no me gana la batalla, yo soy capaz de dominarlo y decir "tú eres mi motor, me alimentaré de ti de manera positiva. No me usarás, no me ganarás". El miedo es algo que no puede, no DEBE vencernos. Porque somos grandes por dentro, yo lo aprendí.
5.- Soy una buena amiga, mejor de lo que creí. Al principio no me tenía mucha fe en cuanto a este tema de la amistad, pero me di cuenta que si puedo entregar tanto tiempo a otros, tanto amor incondicional (y me importa una mierda que alguien me diga que todos esperamos algo a cambio de lo que entregamos, yo me conozco y sé que no soy así) es porque estoy haciendo, de nuevo, las cosas muy bien.
6.- No me importa el "qué dirán". Porque si alguien tiene el tiempo suficiente para criticarte o hablar sobre ti sin conocerte, significa que en realidad no tienen nada mejor que hacer con su tiempo. Y a mí no me importa. No voy a usar mi valioso tiempo en hablar mal sobre otros. Mejor hablar con las personas que amo y ocupar ese valioso tiempo en cosas positivas, no preocuparme por las negativas.
7.- Soy más valiosa de lo que alguna vez imaginé. Siempre tuve problemas para aceptarme, pero ahora me amo con locura. Porque sé quién soy, sé lo que soy, sé de donde vengo y hacia dónde voy. Y lo más importante. Me conozco. Y las personas que me conocen lo saben. Así como ellos son valiosos para mí, también lo son para sí mismos. No hay nada más hermoso que aprender eso y aprenderlo junto a personas que nos aman y a las cuales amamos.
Ahora espero con ansias el 2013, quiero que llegue pero YA para poder seguir creciendo como persona, para poder mirar más allá de lo que mis ojos ven como he aprendido a hacer. Quiero comenzar el año y comenzarlo bien. Quiero reír más el próximo año, llorar más (de felicidad, espero, sino, igual sirve porque seguiré aprendiendo), cantar más, escribir más, hacer más cosas. ¡Todas las cosas buenas multiplicarlas hasta el infinito!
Sí, soy una chica de flores y corazones. Pero más que me los den, me encanta darles esas flores y corazones a otros. Aunque si me quieren dar flores, yo feliz, pero que sea en una maceta. Odio las flores cortadas -w-
Entonces, en este minuto, siendo las 4:32 A.M. solo digo:
¡GRACIAS 2012. ESPERO QUE TU HERMANO 2013 SEA MUCHÍSIMO MEJOR!
Gracias a los visitantes del Blog, a aquellos que conozco y a los que no. Aquellos quienes solo vienen de paso y por curiosidad y a aquellos que vienen porque los obligué a venir. Gracias a todos por el tiempo, por el amor, por el interés, por mantenerse a mi lado y por permitirme mantenerme junto a ustedes.
¡Feliz 2013 a todos!
Rebecca.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Verde
Y allí
estaban de nuevo los tres, gritándose y discutiendo como siempre. A veces se
empujaban, tratando de obtener más espacio del que realmente necesitaban,
aunque en realidad el espacio donde reposaban era de por sí bastante amplio
para todos. Era lo suficientemente grande para que ese mudo espectador se
mantuviera apartado del tumulto, simplemente observando.
—Hoy me
usará a mí —dijo Negro, sonriendo orgulloso y repartiendo más empujones a los
dos que estaban a su lado—. Tiene el corazón roto y necesita ver a alguien que
sea el verdadero reflejo de su alma en este momento.
—Eso es
una estupidez —apeló Azul, indignado—. Como está deprimida, necesita ver a
alguien más que le muestre que puede haber otro color entre tanta oscuridad,
pero sin olvidar que la oscuridad nunca se marcha. Ella me necesita a mí ahora.
— ¡Por
favor! —bufó molesto Rojo, rodando los ojos— Ella es una mujer apasionada,
ustedes no la comprenden. No importa cuántas veces le rompan el corazón, ella
sabe que allá afuera hay alguien que está interesado en devolverle la pasión.
Me necesita a mí, no a ustedes.
La
discusión se mantuvo durante largos minutos más, hasta que la puerta de la
habitación se abrió y los tres guardaron silencio, en total expectativa.
Pudieron verla encender la luz, secar las lágrimas que rodaban por sus mejillas
antes de quitarse la mochila y arrojarla a un lado, sentándose en la cama con
el rostro escondido entre las manos. Lo cierto es que ellos tres quisieron
sentir compasión por ella, pero estaban demasiado ansiosos por ser de utilidad,
por lo que se mantuvieron pensando en sus deseos egoístas.
—Ya
basta —la escucharon decir luego de unos segundos, viendo cómo secaba de nuevo
sus lágrimas y se levantaba, caminando hacia ellos—. El mundo no se va a acabar
aquí y ahora, no señor. No me voy a deprimir.
Y
entonces, para total sorpresa de los tres ella estiró su mano y alcanzó a
Verde, observándolo con una sonrisa en los labios antes de sentarse en la cama
y comenzar a escribir hasta entradas horas de la madrugada.
martes, 27 de noviembre de 2012
Vómito Verbal
Suceden cosas curiosas cuando te guardas algo y, al final de todo, termina saliendo. Y es gracioso cuando ese algo sale de la manera más esperada pero menos prevista.
Hace unos días nos vimos en una galería y creí haberte dicho todo lo que quería decirte, todo lo que tenía atorado, pero me di cuenta que al final nada ganaba haciéndolo porque terminé chocando, como antes, contra una muralla infranqueable de cinismo y estupidez. Por eso me dije a mí misma que lo mejor sería ignorarte de allí en más. Si volvía a verte en un lugar público simplemente te ignoraría y seguiría con mi camino y con mi vida como si en realidad no existieras, como si en realidad jamás te hubiera visto. Y si por azares del destino -pues el destino es caprichoso, un verdadero hijo de puta- tenía que interactuar contigo sería con lo más usado en el mundo para ser tajante con alguien: monosílabos.
Ahora el problema es que me di cuenta que tú te paseas por estos lugares, leyéndome en silencio, discretamente y saliendo sin haber dejado ninguna huella más de tu fugaz aparición que mi contador de visitas en un número más alto.
¿Y cómo me di cuenta que esto sucedía?
Porque fuiste lo suficientemente idiota de dejarme un mensaje en CaraLibro, reprochándome cosas de las cuales en realidad no tienes derecho alguno nombrar.
Además, tu mensaje aparte de desagradable fue también muy molesto. Creo que, al final de todo, a la única persona de la cual me molestarán eternamente las faltas ortográficas -aunque lo tuyo son más bien horrores- eres tú. Y no tienes idea todo lo que me molesta el haber recibido ese mensaje, el haberme dado cuenta de su existencia un mes después de que lo dejaste. Bueno, nadie puede culparme, hay cosas desagradables que uno ignora de manera inconsciente, eso es un punto para mí.
Ahora, ¿a qué viene todo esto? Pues que te pido. No. Te exijo que no vuelvas a aparecer por estos lugares. Así como no me interesa tu vida tampoco quiero que estés al tanto de la mía. Me tomé las libertades correspondientes de bloquearte de CaraLibro y de miles de aplicaciones sociales que, a pesar de que no las conoces, tampoco es que te falte ingenio -o tal vez sí, demasiado- para imaginarlo y buscar otro método de joderme la existencia.
Porque, al final de todo, no soy yo la que debería agachar la mirada, sino más bien tú. Y por eso, porque yo ya pasé por el ciclo en el que todo es caótico luego de pasar algo fuerte con una persona en la que depositaste tu confianza, es que no tengo miedo en realidad de decir esto. Porque, al final de todas las cosas que sucedieron, yo no tuve culpa alguna más que mi propia tontería de creer que serías diferente a lo esperado. Maldición, las apariencias engañan realmente, porque a pesar de que muchos te ven y dicen "pero que persona más dulce y adorable", yo te conozco de verdad y sé quién realmente eres.
No te sientas tan importante cuando leas esto, en serio. Si llego a verte de nuevo créeme que no será lindo que te diga esto de frente.
Atentamente, la única persona que te apoyó de verdad y a la cual traicionaste y apuñalaste sin piedad esperando que muriera. Sorpresa, soy inmortal ante esos ataques.
Hace unos días nos vimos en una galería y creí haberte dicho todo lo que quería decirte, todo lo que tenía atorado, pero me di cuenta que al final nada ganaba haciéndolo porque terminé chocando, como antes, contra una muralla infranqueable de cinismo y estupidez. Por eso me dije a mí misma que lo mejor sería ignorarte de allí en más. Si volvía a verte en un lugar público simplemente te ignoraría y seguiría con mi camino y con mi vida como si en realidad no existieras, como si en realidad jamás te hubiera visto. Y si por azares del destino -pues el destino es caprichoso, un verdadero hijo de puta- tenía que interactuar contigo sería con lo más usado en el mundo para ser tajante con alguien: monosílabos.
Ahora el problema es que me di cuenta que tú te paseas por estos lugares, leyéndome en silencio, discretamente y saliendo sin haber dejado ninguna huella más de tu fugaz aparición que mi contador de visitas en un número más alto.
¿Y cómo me di cuenta que esto sucedía?
Porque fuiste lo suficientemente idiota de dejarme un mensaje en CaraLibro, reprochándome cosas de las cuales en realidad no tienes derecho alguno nombrar.
Además, tu mensaje aparte de desagradable fue también muy molesto. Creo que, al final de todo, a la única persona de la cual me molestarán eternamente las faltas ortográficas -aunque lo tuyo son más bien horrores- eres tú. Y no tienes idea todo lo que me molesta el haber recibido ese mensaje, el haberme dado cuenta de su existencia un mes después de que lo dejaste. Bueno, nadie puede culparme, hay cosas desagradables que uno ignora de manera inconsciente, eso es un punto para mí.
Ahora, ¿a qué viene todo esto? Pues que te pido. No. Te exijo que no vuelvas a aparecer por estos lugares. Así como no me interesa tu vida tampoco quiero que estés al tanto de la mía. Me tomé las libertades correspondientes de bloquearte de CaraLibro y de miles de aplicaciones sociales que, a pesar de que no las conoces, tampoco es que te falte ingenio -o tal vez sí, demasiado- para imaginarlo y buscar otro método de joderme la existencia.
Porque, al final de todo, no soy yo la que debería agachar la mirada, sino más bien tú. Y por eso, porque yo ya pasé por el ciclo en el que todo es caótico luego de pasar algo fuerte con una persona en la que depositaste tu confianza, es que no tengo miedo en realidad de decir esto. Porque, al final de todas las cosas que sucedieron, yo no tuve culpa alguna más que mi propia tontería de creer que serías diferente a lo esperado. Maldición, las apariencias engañan realmente, porque a pesar de que muchos te ven y dicen "pero que persona más dulce y adorable", yo te conozco de verdad y sé quién realmente eres.
No te sientas tan importante cuando leas esto, en serio. Si llego a verte de nuevo créeme que no será lindo que te diga esto de frente.
Atentamente, la única persona que te apoyó de verdad y a la cual traicionaste y apuñalaste sin piedad esperando que muriera. Sorpresa, soy inmortal ante esos ataques.
viernes, 19 de octubre de 2012
10 Cosas Que No Sabían Sobre Mi
A ver, comencemos con la entrada de hoy.
Sí, damas y caballeros, hoy no les traigo ninguna historia / cuento / lo-que-sea. Hoy les traigo un poco más sobre mi. Así como he hecho "30 Días - 30 Rolas" y varias entradas en las que casi he vomitado sin ningún decoro lo que siento, esta vez no será la excepción. No habrá muchas palabras bonitas, seré yo en mi peor momento -dicen que es la mejor forma de conocer a las personas- junto a mis palabras y quizás un que otro insulto, aunque trataré de medirme, en serio.
Muchas personas que siguen este Blog no me conocen, unas pocas sí. Esto va para quien quiera leerlo, así que son bienvenidos a leer si quieren y si nováyanse al carajo, pues no leen.
Sin más preámbulo, comencemos con esta primera lista de:
-Número 10: Soy asidua fanática de Camilo Sesto.
Sí, leyeron bien, dije CAMILO SESTO.
La verdad es que desde que logro recordar cosas de manera coherente, el recuerdo más vívido que tengo es el de los domingos. Despertar con una agradable voz que no es tan agradable debido a los decibelios que alcanzaba a las seis de la mañana en, reitero, UN DOMINGO no es algo que se pueda olvidar. Mi santa madre tenía -y aún tiene, hasta donde sé- la mala costumbre de levantarse de madrugada, poner música y despertar a todo ser vivo o muerto que le rodea con la voz de este hombre. Al final resultó que con el paso del tiempo comencé a aprenderme la letra de estas canciones y, después de mucho tiempo -y muchos dolores de cabeza por despertar así-, terminé siendo fanática de este hombre.
En fin, son cosas del fútbol y de las madres desquiciadas como la mía.
-Número 9: Le tengo TERROR a las arañas / escorpiones / zancudos / etc.
Si gente, le tengo TERROR, PÁNICO, MIEDO, etcétera, etcétera, etcétera a esas... Cosas. Todos los insectos que pican me dan miedo, pero sobre todos esos, las arañas se llevan el premio.
Recuerdo cuando era una pequeña dulce e inocente -sí, claro- que no mataba ni una mosca -eso sí es verdad-. Mi hermano mayor coleccionaba arañas en frascos, a saber porqué. Un buen día una de las susodichas se le escapó de su frasquito en mi habitación, trepó en mi cama y me picó en el pecho. Pasado el susto y un par de días después con fiebre, salía a jugar como si nada hubiera pasado. Cuando me encontré con una arañita pequeña e inofensiva... Y corrí de manera histérica a esconderme debajo de la cama. Y debajo de mi cama había -adivinen- ¡un frasco con mini escorpiones! Demasiado para mi pequeña y asustada cabeza. Ahora hasta a los zancudos los miro con desconfianza y aplico con ellos el lema de "matar o morir".
-Número 8: Me gusta descargar frustración golpeando puertas.
Okey, creo que esa fue demasiada sinceridad. ¡Pero que mierda!
No hay mucha explicación, prefiero romper una puerta a patadas, sillazos u otro tipo de golpes a ir y golpear al objeto de mi frustración. Duele como el demonio después, pero no tengo que arrepentirme de nada. Una puerta rota se recupera fácilmente, una demanda por agresión... Difícil.
-Número 7: Mi color favorito es el Amarillo.
Síp, aunque no lo crean o les cueste creerlo, es verdad.
Me encanta el amarillo, desde muy peque es mi color preferido. O sea, me gustan muchos colores, pero si me hacen decidir una y mil veces, es el amarillo. Mi flor favorita es amarilla, el sol es amarillo -me gusta el sol, aún a pesar de preferir el invierno- y en otoño las hojas se visten de amarillo y se ven bonitas. Por esta misma razón, tengo un par de prendas amarillas entre mi ropa -las cuales uso tarde mal y nunca pero con mucho orgullo-.
-Número 6: En mi próxima vida, me gustaría ser un lobo.
Creo que esto no es tan sorprendente tomando en cuenta la novela que estoy escribiendo, pero ahora por si les quedaban dudas, se los confirmo. No pregunten porqué, ni cómo lo decidí ni nada, porque sinceramente no tengo idea. Solo quiero ser un lobo, nada más.
-Número 5: Cuando era niña, tartamudeaba.
Así es. Aunque me avergüenza decirlo, hasta que cumplí los doce o trece años... Tartamudeaba.
Al principio no era notorio, por lo menos no es mi casa. Pero en la escuela... Oh, santa mierda. Quedaba la grande. No podía decir más de dos malditas palabras de corrido sin que me quedara una ensalada de sílabas sin terminar a medio camino entre mi boca y el oído de mi interlocutor. Una basura.
Lo que es peor. Cuando me pongo nerviosa, aún ahora, tartamudeo.
-Número 4: Cuando estoy nerviosa, me río.
A ver, este va especialmente aquí porque está relacionado con el de arriba.
Ya dije que cuando estoy nerviosa, tartamudeo. Bueno, no suficiente con eso, me río. ¡Sí! ¡Me río como una estúpida desquiciada! -aunque cada quien se ríe como puede-. Lo que es peor es que, mientras más me río, más me pongo nerviosa y más tartamudeo. ¿Ven la relación entre todo? Es un maldito círculo de mierda de nunca acabar. Una patada al hígado... Y a los riñones... Y a todo.
-Número 3: Pienso incoherencias la mayor parte del tiempo.
No es tan difícil de imaginar, supongo. Digo, por la cantidad de cosas que subo aquí.
En fin, no hay muchas explicaciones. Paso 23 de 24 horas pensando incoherencias -algunas útiles, la mayoría son una total plasta-, incluso cuando duermo pienso/sueño incoherencias. No que me moleste, pero por culpa de eso mi atención se ha tornado bastante frágil. Quienes hablan constantemente conmigo pueden asegurarlo, de pronto me quedo "pegada" con la vista sin mirar nada en realidad mientras en mi mente se forman un montón de letras que tratan de ser una idea pero que terminan dejando peor mi estado de atención. Me trabo, me tildo, como quieran llamarlo. Al final termino diciendo estupideces porque se me olvidó o no puedo ordenar lo suficiente mi mente para decir algo coherente.
Pensar tanta incoherencia -basura- junta no es sano, en serio, se los digo yo.
-Número 2: No entiendo las indirectas... Ni las directas.
Así, tal como suena. Soy la persona más despistada que se conoce. Mi empatía es tremenda, debo decir, pero a la hora que se trata de mí... ¡Que alguien los libre! Al parecer mi mente no capta esas cosas a la primera... Ni a la segunda... Ni a la décima. Tienen que básicamente explicarme las cosas con manzanitas para poder entenderlas y, aún así, me cuesta pillarlas del todo. Es asqueroso. Pueden estar hablando de mí casi a gritos sobre un tema "privado" y yo no me voy a enterar de nada. A saber porqué soy así, solo lo soy. Me molesta.
-Número 1: Cuando tengo miedo, me escondo debajo de la cama.
Me escondo debajo de la cama abrazando un peluche o almohada, me hago una bolita y tiemblo tratando de no gritar. Soy una cobarde de primera, así que esto pasa más seguido de lo que me gusta aceptar. Y no, la verdad no me da vergüenza admitir esto porque considero que no es tan anormal como parece -mentira cochina, no conozco a nadie de veintiún años que haga esto- porque al final, así es como soy. Para bien o para mal, soy cobarde. Entierro mis miedos debajo de la cama temblando como una niña de cinco años.
Creo que quedé así luego de salir de Narnia. A saber...
Y bueno, ese fue el "10 cosas que no sabían sobre mí" de... Hoy (?). La verdad es que me tardé todo el día escribiendo esta entrada y no me importa, era algo que necesitaba tiempo. Tampoco les voy a soltar cosas groseramente importantes a la primera, me da vergüenza, pero creo que con esto basta y sobra... De momento.
Consultas, dudas, sugerencias, comentarios, wherever, hacerlos por acá, por MSN o CaraLibro -los que me tengan agregados, invitados quedan a seguirme- o no sé. Más que un gasto un gusto, se cuidan, coman chocolate y no usen esto en mi contra jamás POR FAVOR.
Un beso~
Sí, damas y caballeros, hoy no les traigo ninguna historia / cuento / lo-que-sea. Hoy les traigo un poco más sobre mi. Así como he hecho "30 Días - 30 Rolas" y varias entradas en las que casi he vomitado sin ningún decoro lo que siento, esta vez no será la excepción. No habrá muchas palabras bonitas, seré yo en mi peor momento -dicen que es la mejor forma de conocer a las personas- junto a mis palabras y quizás un que otro insulto, aunque trataré de medirme, en serio.
Muchas personas que siguen este Blog no me conocen, unas pocas sí. Esto va para quien quiera leerlo, así que son bienvenidos a leer si quieren y si no
Sin más preámbulo, comencemos con esta primera lista de:
10 Cosas que no sabían sobre mí
-Número 10: Soy asidua fanática de Camilo Sesto.
Sí, leyeron bien, dije CAMILO SESTO.
La verdad es que desde que logro recordar cosas de manera coherente, el recuerdo más vívido que tengo es el de los domingos. Despertar con una agradable voz que no es tan agradable debido a los decibelios que alcanzaba a las seis de la mañana en, reitero, UN DOMINGO no es algo que se pueda olvidar. Mi santa madre tenía -y aún tiene, hasta donde sé- la mala costumbre de levantarse de madrugada, poner música y despertar a todo ser vivo o muerto que le rodea con la voz de este hombre. Al final resultó que con el paso del tiempo comencé a aprenderme la letra de estas canciones y, después de mucho tiempo -y muchos dolores de cabeza por despertar así-, terminé siendo fanática de este hombre.
En fin, son cosas del fútbol y de las madres desquiciadas como la mía.
-Número 9: Le tengo TERROR a las arañas / escorpiones / zancudos / etc.
Si gente, le tengo TERROR, PÁNICO, MIEDO, etcétera, etcétera, etcétera a esas... Cosas. Todos los insectos que pican me dan miedo, pero sobre todos esos, las arañas se llevan el premio.
Recuerdo cuando era una pequeña dulce e inocente -sí, claro- que no mataba ni una mosca -eso sí es verdad-. Mi hermano mayor coleccionaba arañas en frascos, a saber porqué. Un buen día una de las susodichas se le escapó de su frasquito en mi habitación, trepó en mi cama y me picó en el pecho. Pasado el susto y un par de días después con fiebre, salía a jugar como si nada hubiera pasado. Cuando me encontré con una arañita pequeña e inofensiva... Y corrí de manera histérica a esconderme debajo de la cama. Y debajo de mi cama había -adivinen- ¡un frasco con mini escorpiones! Demasiado para mi pequeña y asustada cabeza. Ahora hasta a los zancudos los miro con desconfianza y aplico con ellos el lema de "matar o morir".
-Número 8: Me gusta descargar frustración golpeando puertas.
Okey, creo que esa fue demasiada sinceridad. ¡Pero que mierda!
No hay mucha explicación, prefiero romper una puerta a patadas, sillazos u otro tipo de golpes a ir y golpear al objeto de mi frustración. Duele como el demonio después, pero no tengo que arrepentirme de nada. Una puerta rota se recupera fácilmente, una demanda por agresión... Difícil.
-Número 7: Mi color favorito es el Amarillo.
Síp, aunque no lo crean o les cueste creerlo, es verdad.
Me encanta el amarillo, desde muy peque es mi color preferido. O sea, me gustan muchos colores, pero si me hacen decidir una y mil veces, es el amarillo. Mi flor favorita es amarilla, el sol es amarillo -me gusta el sol, aún a pesar de preferir el invierno- y en otoño las hojas se visten de amarillo y se ven bonitas. Por esta misma razón, tengo un par de prendas amarillas entre mi ropa -las cuales uso tarde mal y nunca pero con mucho orgullo-.
-Número 6: En mi próxima vida, me gustaría ser un lobo.
Creo que esto no es tan sorprendente tomando en cuenta la novela que estoy escribiendo, pero ahora por si les quedaban dudas, se los confirmo. No pregunten porqué, ni cómo lo decidí ni nada, porque sinceramente no tengo idea. Solo quiero ser un lobo, nada más.
-Número 5: Cuando era niña, tartamudeaba.
Así es. Aunque me avergüenza decirlo, hasta que cumplí los doce o trece años... Tartamudeaba.
Al principio no era notorio, por lo menos no es mi casa. Pero en la escuela... Oh, santa mierda. Quedaba la grande. No podía decir más de dos malditas palabras de corrido sin que me quedara una ensalada de sílabas sin terminar a medio camino entre mi boca y el oído de mi interlocutor. Una basura.
Lo que es peor. Cuando me pongo nerviosa, aún ahora, tartamudeo.
-Número 4: Cuando estoy nerviosa, me río.
A ver, este va especialmente aquí porque está relacionado con el de arriba.
Ya dije que cuando estoy nerviosa, tartamudeo. Bueno, no suficiente con eso, me río. ¡Sí! ¡Me río como una estúpida desquiciada! -aunque cada quien se ríe como puede-. Lo que es peor es que, mientras más me río, más me pongo nerviosa y más tartamudeo. ¿Ven la relación entre todo? Es un maldito círculo de mierda de nunca acabar. Una patada al hígado... Y a los riñones... Y a todo.
-Número 3: Pienso incoherencias la mayor parte del tiempo.
No es tan difícil de imaginar, supongo. Digo, por la cantidad de cosas que subo aquí.
En fin, no hay muchas explicaciones. Paso 23 de 24 horas pensando incoherencias -algunas útiles, la mayoría son una total plasta-, incluso cuando duermo pienso/sueño incoherencias. No que me moleste, pero por culpa de eso mi atención se ha tornado bastante frágil. Quienes hablan constantemente conmigo pueden asegurarlo, de pronto me quedo "pegada" con la vista sin mirar nada en realidad mientras en mi mente se forman un montón de letras que tratan de ser una idea pero que terminan dejando peor mi estado de atención. Me trabo, me tildo, como quieran llamarlo. Al final termino diciendo estupideces porque se me olvidó o no puedo ordenar lo suficiente mi mente para decir algo coherente.
Pensar tanta incoherencia -basura- junta no es sano, en serio, se los digo yo.
-Número 2: No entiendo las indirectas... Ni las directas.
Así, tal como suena. Soy la persona más despistada que se conoce. Mi empatía es tremenda, debo decir, pero a la hora que se trata de mí... ¡Que alguien los libre! Al parecer mi mente no capta esas cosas a la primera... Ni a la segunda... Ni a la décima. Tienen que básicamente explicarme las cosas con manzanitas para poder entenderlas y, aún así, me cuesta pillarlas del todo. Es asqueroso. Pueden estar hablando de mí casi a gritos sobre un tema "privado" y yo no me voy a enterar de nada. A saber porqué soy así, solo lo soy. Me molesta.
-Número 1: Cuando tengo miedo, me escondo debajo de la cama.
Me escondo debajo de la cama abrazando un peluche o almohada, me hago una bolita y tiemblo tratando de no gritar. Soy una cobarde de primera, así que esto pasa más seguido de lo que me gusta aceptar. Y no, la verdad no me da vergüenza admitir esto porque considero que no es tan anormal como parece -mentira cochina, no conozco a nadie de veintiún años que haga esto- porque al final, así es como soy. Para bien o para mal, soy cobarde. Entierro mis miedos debajo de la cama temblando como una niña de cinco años.
Creo que quedé así luego de salir de Narnia. A saber...
-w-
Y bueno, ese fue el "10 cosas que no sabían sobre mí" de... Hoy (?). La verdad es que me tardé todo el día escribiendo esta entrada y no me importa, era algo que necesitaba tiempo. Tampoco les voy a soltar cosas groseramente importantes a la primera, me da vergüenza, pero creo que con esto basta y sobra... De momento.
Consultas, dudas, sugerencias, comentarios, wherever, hacerlos por acá, por MSN o CaraLibro -los que me tengan agregados, invitados quedan a seguirme- o no sé. Más que un gasto un gusto, se cuidan, coman chocolate y no usen esto en mi contra jamás POR FAVOR.
Un beso~
sábado, 15 de septiembre de 2012
Como en los viejos tiempos
Día tranquilo pero lleno de emociones, sin duda alguna.
Ahora estoy en la pc de un amigo (Tavo), robándole internet ya que aún no pongo de nuevo para mi uso personal debido a la escasés de dinero (llámese desempleo) y rodeada de buena compañía mientras escribo esto.
Juan, Tavo y Franky están a mi alrededor jugando DS (Pokemon) y gritando cosas que no alcanzo a entender, pero que me sacan una carcajada cada tanto. Estoy escuchando música random que solo a mí me gusta y me saqué un enorme peso de encima al devolver un mail que no sabía si responder o no. Al final lo hice y me alegro de haberlo hecho, allí dije cosas que necesitaba decir.
Por otro lado y, aunque no soy muy fanática de usarlo, estoy como nunca en CaraLibro. Y me alegro de haberme hecho una de esas cosas porque gracias a esa red social acabo de recuperar a una persona tan importante para mí como lo es el aire que respiro y las personas que están ahora mirándome como si estuvieran preparándose para un ataque de llanto de mi parte. Por acá les digo ya que mi voz se quebraría si lo dijese en voz alta: Chicos, tranquilos que estoy mejor que nunca. Si tengo ganas de llorar, seguramente será de felicidad.
Gracias a CaraLibro estoy charlando feliz y largamente con mi viejo lobo Adin Snow. ¡Y Dios, cuanto te extrañaba lobo viejo, adorable y soñador! ¡Te extrañaba más que nunca!
Quiero que sepas que a pesar de todo el tiempo que ha pasado, a pesar de toda la "mierda" que nos han mandado, a pesar de todo lo que han dicho y hecho para separarnos, aquí estoy y sigo siendo tu amiga. Los dos siempre hemos creído en el "para siempre", fue una de las cosas que nos unió hace ya tantos años atrás. Y quiero también que sepas que, como a los locos que tengo aquí y ahora a mi lado, te quiero. Eres mi amigo, mi mejor amigo (no te ofendas, Franky, que él te gana por antigüedad) y siempre te voy a querer. Lo juro, para siempre.
Y esto es como en los viejos tiempos, cuando a pesar de pasar más de uno o dos años sin vernos o hablar, al estar juntos de nuevo era como si nos hubíesemos visto el día anterior.
Este es un gran día. Soy muy feliz en este minuto. Gracias Adin, Juan, Tavo y Franky por hacerme la mujer más estúpidamente feliz del mundo.
¡Sonrisas everywhere!
Ahora estoy en la pc de un amigo (Tavo), robándole internet ya que aún no pongo de nuevo para mi uso personal debido a la escasés de dinero (llámese desempleo) y rodeada de buena compañía mientras escribo esto.
Juan, Tavo y Franky están a mi alrededor jugando DS (Pokemon) y gritando cosas que no alcanzo a entender, pero que me sacan una carcajada cada tanto. Estoy escuchando música random que solo a mí me gusta y me saqué un enorme peso de encima al devolver un mail que no sabía si responder o no. Al final lo hice y me alegro de haberlo hecho, allí dije cosas que necesitaba decir.
Por otro lado y, aunque no soy muy fanática de usarlo, estoy como nunca en CaraLibro. Y me alegro de haberme hecho una de esas cosas porque gracias a esa red social acabo de recuperar a una persona tan importante para mí como lo es el aire que respiro y las personas que están ahora mirándome como si estuvieran preparándose para un ataque de llanto de mi parte. Por acá les digo ya que mi voz se quebraría si lo dijese en voz alta: Chicos, tranquilos que estoy mejor que nunca. Si tengo ganas de llorar, seguramente será de felicidad.
Gracias a CaraLibro estoy charlando feliz y largamente con mi viejo lobo Adin Snow. ¡Y Dios, cuanto te extrañaba lobo viejo, adorable y soñador! ¡Te extrañaba más que nunca!
Quiero que sepas que a pesar de todo el tiempo que ha pasado, a pesar de toda la "mierda" que nos han mandado, a pesar de todo lo que han dicho y hecho para separarnos, aquí estoy y sigo siendo tu amiga. Los dos siempre hemos creído en el "para siempre", fue una de las cosas que nos unió hace ya tantos años atrás. Y quiero también que sepas que, como a los locos que tengo aquí y ahora a mi lado, te quiero. Eres mi amigo, mi mejor amigo (no te ofendas, Franky, que él te gana por antigüedad) y siempre te voy a querer. Lo juro, para siempre.
Y esto es como en los viejos tiempos, cuando a pesar de pasar más de uno o dos años sin vernos o hablar, al estar juntos de nuevo era como si nos hubíesemos visto el día anterior.
Este es un gran día. Soy muy feliz en este minuto. Gracias Adin, Juan, Tavo y Franky por hacerme la mujer más estúpidamente feliz del mundo.
¡Sonrisas everywhere!
martes, 7 de agosto de 2012
Llamado de atención...
B, si estás leyendo, esto es para ti. Y si no lo estás leyendo, pero alguien más te lo dijo o incluso yo misma te lo digo, cuando encuentre la paz para hacerlo y encierre la rabia otra vez en su rincón oscuro, quiero que sepas que te lo advertí.
Te lo dije una vez, B, te advertí que no me obligaras a ser unahija de puta mala persona contigo. Porque maldición, sé que no soy perfecta. Sé que soy la persona con más defectos en el mundo, pero no creo que uno de mis defectos sea el no hablar de frente. Me he expresado con claridad, ¿no? Yo creo que fui, aparte de clara, bastante sincera, así que por favor ahórrate tus palabras hoy conmigo. Ahórrate la expresión de cachorro abandonado y ahórrate la saliva de tu victimización, porque no la quiero. Porque no la necesito.
Una vez yo te di tres consejos, también, pero veo que o bien no te importaron lo suficiente para recordarlos plenamente o bien los miraste y, como muchas cosas en tu vida, no les diste importancia. Y esos consejos, B, te los dije junto a la advertencia. Al tiempo que te advertía que no me obligaras a sacar lo peor de mí contigo, te estaba diciendo cosas realmente importantes. Pero ahora -no sé si esto es rabia o si, en cierta medida será cierto-, solo puedo ver que lo importante en realidad no te interesa y que aquello que no tiene ningún valor para ti puede llegar a ser incluso más brillante que el oro. No sé. No me importa saberlo, tampoco.
"Lo único necesario para que este mundo siga en el rumbo que está es que las personas buenas no hagan nada. Yo no soy buena, B, me considero todo lo contrario pues he lastimado y herido, y aunque ahora me arrepiento, no sé si lo hice en el momento oportuno. Se dice que nunca es tarde, pero a veces lo es. No esperes a que otros hagan algo bueno por el mundo, sé tú misma el ejemplo de ello y has aquello que salga de tu corazón..."
Ese fue el primer consejo que te di, y puedo decir que fue incluso más doloroso decirlo que hacerlo, porque es algo mío, algo que aprendí a la fuerza, algo íntimo y de gran valor, algo que me define y mucho más importante que todo lo anterior. Es algo que compartí contigo, poniendo mi confianza en juego y abriendo mi corazón casi con dolor. ¿Te importó? ¿Has aplicado algo de eso? Yo creo que no. Sigues encerrada en tu pequeña iron maiden, segura, dejando que otros se lastimen por ti sin que te importe verdaderamente. Dejando que yo aporree el acero sin piedad, lastimándome, pero siguiendo en la labor. ¡Y no te importan mis lágrimas, no! Al final de cuentas se supone que soy indestructible, ¿no? Por lo menos eso es lo que yo quiero creer, una mentira necesaria para que tú sigas teniendo un soporte y yo no me sienta patética, ¿cierto? Abre los ojos, B, no eres la única que sufre.
"Un corazón herido es súmamente peligroso. Jamás esperes hacer daño y que no te sea regresado, B, porque sería el error más estúpido que pudieras cometer. Observa, detente a pensar y luego abre la boca. Di algo coherente. A veces las disculpas no son todo, a veces un 'lo siento' no es suficiente. Antes de decir algo, medita tus palabras y observa, detente a analizar y date cuenta que tus palabras y tus acciones pueden lastimar a alguien de manera totalmente irreparable..."
Te lo dije, B. No me digas que no te lo advertí, también. Sabías que en el fondo, más que darte un consejo estaba tratando de protegerme y de ponerte sobre aviso. Te dije que un corazón herido es peligroso y te dije también que jamás jugaras con una llama que no pudieras ser capaz de controlar. Y otra vez me pregunto: ¿En verdad me escuchaste alguna vez? ¿En verdad prestaste atención a mis palabras o simplemente entraron por un oído y salieron por el otro? Sabes que mi corazón es fácil de destrozar, que no se lo doy a cualquier persona porque lo han dañado, lo han roto y he tenido que reponerme sola de ello. Yo no tuve lo que tú tienes, maldición, ¡deja de desperdiciarlo! ¡Deja de actuar como lo haces ahora! Abre los ojos, B, y date cuenta que me estás lastimando. Que nos lastimas a J y a mí con tu estúpida actitud de "prometo hacerlo algún día, lo siento". El "algún día" no sirve, B. No sirve.
"Si dejas que las emociones te dominen -y esto te lo dice alguien híper-emocional-, terminarás cavando tu propia tumba. Las emociones son hermosas, pero peligrosas cuando no sabes controlarlas y dejas que te consuman. Tienes que poner el límite, decir 'hasta aquí' y saber, aunque las frenes, que en el fondo son parte de ti. Tú dejas que lo malo te consuma, lo transformas en una parte de ti y esperas que alguien más venga a luchar en tu lugar, pero... No siempre habrá alguien para socorrerte, B. Tienes que aprender a pelear tus batallas sola. Tienes que aprender a caer y levantarte, aunque para eso debas engañarte y decir 'no duele'. Aunque debas mentirte una y mil veces..."
A veces nos tocará estar solos, y siempre será en los momentos más difíciles de nuestra vida. Yo puedo intentar protegerte, puedo intentar ayudarte a encontrar una respuesta, puedo intentar muchas cosas por ti, B, pero no estaré para siempre. Yo también tengo mis problemas, como todo el mundo. Tú sabes que tengo el síndrome de Superman, lo has visto de primera mano. Entonces me pregunto: Si tanto dices que te importo, si tanto dices que jamás me lastimarías, ¿porqué no tratas de ver, por sobre tu dolor, que yo cargo con el mío también? ¡Te he dicho que me cansé de ser el soporte! Necesito que alguien sea mi soporte ahora, pero parece no importarte lo más mínimo cuántas veces te lo diga. Yo tengo mi dolor, B, si no harás nada productivo por dejarme solucionar mis problemas, mejor cierra la boca y date la vuelta. No te necesito para vivir. La única persona que necesito para vivir es él y claro, a mí misma.
¡Pueden venir los golpes que sean necesarios, que yo no cederé! Pero B, te dije que yo cuido de los míos con garras y colmillos. No toques este fuego, te lo advertí, que si alimentas la llama ya no serás capaz de controlarla. No me lastimes, porque mi dolor él es capaz de percibirlo, de hacerlo suyo, al igual como me sucede a mí con él. No me alejes, no me obligues a ser así contigo, no me hagas hacerte daño. Sabes que yo puedo ser muy buena si me lo propongo, no apartes eso de mí, no asesines esa parte que está hecha para las personas que amo y atesoro en lo más hondo y brillante de mi alma.
No es una amenaza, B. Como te dije antes, es una advertencia. No lloraré una lágrima por ti, puesto que sabías podría tener esta reacción si te equivocabas conmigo. No me reproches ni me reclames luego, porque no podrás ablandar mi corazón. No digas que soy injusta, porque no lo soy. Si quieres ganarme de vuelta... Tendrás que obligarme a confiar en ti de nuevo. Sabes que me cansé de dar segundas y terceras oportunidades. Y yo no te he dado una ni dos, B, ya van muchas oportunidades que te estoy dando desde hace mucho tiempo.
Y una última cosa que decirte antes de irme, un nuevo consejo para ti:
Si no vas a decir nada coherente o importante, nada que valga la pena... Mejor guarda silencio.
...A un observador que no sabe escuchar
B, si estás leyendo, esto es para ti. Y si no lo estás leyendo, pero alguien más te lo dijo o incluso yo misma te lo digo, cuando encuentre la paz para hacerlo y encierre la rabia otra vez en su rincón oscuro, quiero que sepas que te lo advertí.
Te lo dije una vez, B, te advertí que no me obligaras a ser una
Una vez yo te di tres consejos, también, pero veo que o bien no te importaron lo suficiente para recordarlos plenamente o bien los miraste y, como muchas cosas en tu vida, no les diste importancia. Y esos consejos, B, te los dije junto a la advertencia. Al tiempo que te advertía que no me obligaras a sacar lo peor de mí contigo, te estaba diciendo cosas realmente importantes. Pero ahora -no sé si esto es rabia o si, en cierta medida será cierto-, solo puedo ver que lo importante en realidad no te interesa y que aquello que no tiene ningún valor para ti puede llegar a ser incluso más brillante que el oro. No sé. No me importa saberlo, tampoco.
"Lo único necesario para que este mundo siga en el rumbo que está es que las personas buenas no hagan nada. Yo no soy buena, B, me considero todo lo contrario pues he lastimado y herido, y aunque ahora me arrepiento, no sé si lo hice en el momento oportuno. Se dice que nunca es tarde, pero a veces lo es. No esperes a que otros hagan algo bueno por el mundo, sé tú misma el ejemplo de ello y has aquello que salga de tu corazón..."
Ese fue el primer consejo que te di, y puedo decir que fue incluso más doloroso decirlo que hacerlo, porque es algo mío, algo que aprendí a la fuerza, algo íntimo y de gran valor, algo que me define y mucho más importante que todo lo anterior. Es algo que compartí contigo, poniendo mi confianza en juego y abriendo mi corazón casi con dolor. ¿Te importó? ¿Has aplicado algo de eso? Yo creo que no. Sigues encerrada en tu pequeña iron maiden, segura, dejando que otros se lastimen por ti sin que te importe verdaderamente. Dejando que yo aporree el acero sin piedad, lastimándome, pero siguiendo en la labor. ¡Y no te importan mis lágrimas, no! Al final de cuentas se supone que soy indestructible, ¿no? Por lo menos eso es lo que yo quiero creer, una mentira necesaria para que tú sigas teniendo un soporte y yo no me sienta patética, ¿cierto? Abre los ojos, B, no eres la única que sufre.
"Un corazón herido es súmamente peligroso. Jamás esperes hacer daño y que no te sea regresado, B, porque sería el error más estúpido que pudieras cometer. Observa, detente a pensar y luego abre la boca. Di algo coherente. A veces las disculpas no son todo, a veces un 'lo siento' no es suficiente. Antes de decir algo, medita tus palabras y observa, detente a analizar y date cuenta que tus palabras y tus acciones pueden lastimar a alguien de manera totalmente irreparable..."
Te lo dije, B. No me digas que no te lo advertí, también. Sabías que en el fondo, más que darte un consejo estaba tratando de protegerme y de ponerte sobre aviso. Te dije que un corazón herido es peligroso y te dije también que jamás jugaras con una llama que no pudieras ser capaz de controlar. Y otra vez me pregunto: ¿En verdad me escuchaste alguna vez? ¿En verdad prestaste atención a mis palabras o simplemente entraron por un oído y salieron por el otro? Sabes que mi corazón es fácil de destrozar, que no se lo doy a cualquier persona porque lo han dañado, lo han roto y he tenido que reponerme sola de ello. Yo no tuve lo que tú tienes, maldición, ¡deja de desperdiciarlo! ¡Deja de actuar como lo haces ahora! Abre los ojos, B, y date cuenta que me estás lastimando. Que nos lastimas a J y a mí con tu estúpida actitud de "prometo hacerlo algún día, lo siento". El "algún día" no sirve, B. No sirve.
"Si dejas que las emociones te dominen -y esto te lo dice alguien híper-emocional-, terminarás cavando tu propia tumba. Las emociones son hermosas, pero peligrosas cuando no sabes controlarlas y dejas que te consuman. Tienes que poner el límite, decir 'hasta aquí' y saber, aunque las frenes, que en el fondo son parte de ti. Tú dejas que lo malo te consuma, lo transformas en una parte de ti y esperas que alguien más venga a luchar en tu lugar, pero... No siempre habrá alguien para socorrerte, B. Tienes que aprender a pelear tus batallas sola. Tienes que aprender a caer y levantarte, aunque para eso debas engañarte y decir 'no duele'. Aunque debas mentirte una y mil veces..."
A veces nos tocará estar solos, y siempre será en los momentos más difíciles de nuestra vida. Yo puedo intentar protegerte, puedo intentar ayudarte a encontrar una respuesta, puedo intentar muchas cosas por ti, B, pero no estaré para siempre. Yo también tengo mis problemas, como todo el mundo. Tú sabes que tengo el síndrome de Superman, lo has visto de primera mano. Entonces me pregunto: Si tanto dices que te importo, si tanto dices que jamás me lastimarías, ¿porqué no tratas de ver, por sobre tu dolor, que yo cargo con el mío también? ¡Te he dicho que me cansé de ser el soporte! Necesito que alguien sea mi soporte ahora, pero parece no importarte lo más mínimo cuántas veces te lo diga. Yo tengo mi dolor, B, si no harás nada productivo por dejarme solucionar mis problemas, mejor cierra la boca y date la vuelta. No te necesito para vivir. La única persona que necesito para vivir es él y claro, a mí misma.
¡Pueden venir los golpes que sean necesarios, que yo no cederé! Pero B, te dije que yo cuido de los míos con garras y colmillos. No toques este fuego, te lo advertí, que si alimentas la llama ya no serás capaz de controlarla. No me lastimes, porque mi dolor él es capaz de percibirlo, de hacerlo suyo, al igual como me sucede a mí con él. No me alejes, no me obligues a ser así contigo, no me hagas hacerte daño. Sabes que yo puedo ser muy buena si me lo propongo, no apartes eso de mí, no asesines esa parte que está hecha para las personas que amo y atesoro en lo más hondo y brillante de mi alma.
No es una amenaza, B. Como te dije antes, es una advertencia. No lloraré una lágrima por ti, puesto que sabías podría tener esta reacción si te equivocabas conmigo. No me reproches ni me reclames luego, porque no podrás ablandar mi corazón. No digas que soy injusta, porque no lo soy. Si quieres ganarme de vuelta... Tendrás que obligarme a confiar en ti de nuevo. Sabes que me cansé de dar segundas y terceras oportunidades. Y yo no te he dado una ni dos, B, ya van muchas oportunidades que te estoy dando desde hace mucho tiempo.
Y una última cosa que decirte antes de irme, un nuevo consejo para ti:
Si no vas a decir nada coherente o importante, nada que valga la pena... Mejor guarda silencio.
miércoles, 11 de julio de 2012
¡30 Días — 30 Rolas 2012!
¡Hola~!
Hoy les traigo lo mismo que les traje por estas fechas hace un año, el famoso 30 Días — 30 Rolas versión 2012.
Aunque ya no tengo tanto tiempo libre como hace un año, de todas maneras me di la pereza de comenzar a preparar este Update. Fuera de los problemas con mi internet, con la computadora [que se apagó repentinamente, asustándome más de lo que me asustan las tormentas eléctricas] y con mi nueva escases de tiempo, aquí les traigo un poquito más sobre mí este año.
Ahora y sin mucho más que agregar [de momento] les dejo LA LISTA:
Día 1, mi canción favorita: Through Glass — Stone Sour [versión acústica]. A diferencia del año pasado, no me costó tanto decidirme por mi canción favorita de este año. La escucho una vez al día por lo menos, pero aunque no la escuche mucho como otros temas, solo la letra de esta canción provoca muchos sentimientos en mi.
Día 2, la canción que más odio: Canción de un comercial de Fanta. No tengo idea de cómo se llama o siquiera de qué grupo o lo que sea hicieron la adaptación pero, cada vez que estoy escuchando la televisión [porque sí, yo no veo la televisión, yo la escucho] y aparece ese comercial, muero. A pesar de lo contagiosa, es... Sumamente irritante.
Día 3, canción que me pone triste: You're Not Alone — Kate Covington. Hermoso tema pero que saca lágrimas invisibles. Linda canción y una elección perfecta si quieres cortarte las venas.
Día 4, canción que me recuerde a alguien: Rebirthing — Skillet. Todo por escribir Memories of War. Ahora cada vez que escucho esta canción no puedo evitar pensar en cierta personita que no mencionaré con nombre y apellido pero que me contagió esta canción. Alguien sufrirá mi ira por esto (?).
Día 5, canción que me recuerde un lugar en específico: El Jardín de la Niebla — Saratoga. No sé porqué cuando escucho esta canción me acuerdo de una de las islas del Archipiélago de Calbuco siendo que la letra de esta canción y mis recuerdos de ese lugar no tienen conexión alguna entre ellos. Bueno... Son cosas de la vida y de las lombrices, ¿no? (?).
Día 6, canción que me pone contenta: Camino de los Sueños — Javier Calamaro. ¡Muchísimas gracias, Marki, por presentarme esta hermosa canción! Cada vez que la escucho una sonrisa se queda bailando en mi rostro por muchos minutos. Me gusta esta rola, me deja una extraña sensación de libertad realmente muy hermosa.
Día 7, canción que me recuerde un momento: Imperfect — Stone Sour [versión acústica]. No hay mucho que decir, la letra de esta canción se explica por sí misma. Ahora la estoy escuchando y quiero llorar, así de masoquista. No mencionaré el momento que me recuerda, lo guardaré para mí y para la persona relacionada.
Día 8, canción cuyas letras me sepa completamente: Scarecrow — Avantasia. Últimamente no he tenido mucho tiempo de ponerme a cantar o a sacar temas, por lo que la lista es solo de esta canción.
Día 9, canción que pueda bailar: Crescendolls — Daft Punk. ¿Será que puedo bailar esta canción porque es música electrónica? Uno de los grandes misterios de la vida...
Día 10, canción con la que puedo dormir: Now and Forever — Richard Marx. Simplemente me relaja, no hay más que decir aparte de eso.
Día 11, canción de mi banda favorita: Hasta el Día más Oscuro — Saratoga. Del último disco de esta FABULOSA banda llamado Némesis, altamente recomendable en todos sus aspectos. No hay un mal tema de este disco ni de este grupo, pero aún así la elección de esta canción no fue tan difícil como esperé que sería al momento de llegar a este día.
Día 12, canción de una banda que odie: F.E.A.R. — Testament. Simplemente no me puede gustar esta banda pero, por sobre todos los temas que odio de este grupo, este se lleva el primer premio.
Día 13, canción que me gusta en secreto: Algo de Mi — Camilo Sesto. Bueno, no es que me guste en secreto ni nada por el estilo, pero no tiendo a escuchar/cantar canciones de este tipo en público [vamos, que no ando ventilando todos mis gustos (?)].
Día 14, canción que más he escuchado en mi vida: Iris — Goo Goo Dolls. Desde el año pasado que estoy un poco alejada de Si Amaneciera [la canción que se llevó este puesto el año pasado] y, pensando y pensando me di cuenta que si esa canción de Saratoga no existiera, esta se hubiera llevado este puesto. Y bueno, como esa fue la conclusión, acá decidí.
Día 15, una canción que me describa: Awake and Alive — Skillet. Blake tiene la culpa de esto. No sé si otros estarán de acuerdo con mi decisión pero, como dije, es mi decisión y creo que este año la canción que me describe pero de manera perfectamente coherente es esta.
Día 16, canción que me gustaba pero que ya no soporto: La Muerte de un Sueño — WarCry. Creo que simplemente la escuché hasta el hartazgo, no más que eso.
Día 17, canción que escucho en todos lados: La canción del comercial de Fanta. Obviamente cuando escucho la televisión dan comerciales y, cuando dan comerciales, pasan ese en específico. ¡ODIO esa canción! ¡Es tan ARG!
Día 18, canción que me gustaría escuchar más seguido: Living in a Dream — Finger Eleven. Simplemente me gustaría escucharla más, pero siempre que la escucho me dan ganas de arrojarme de un puente. He allí la razón por la que no la escucho.
Día 19, una canción de mi disco favorito: Alone in Heaven — Sonata Arctica [Disco Stones Grow Her Name]. De momento es mi disco favorito ya que lo escucho todo el día. Muchos me han dicho que no es el mejor trabajo de Sonata, pero para mi es simplemente maravilloso. Y esa canción... Sin palabras.
Día 20, una rola que me gusta escuchar cuando estoy enojada: Esta no ha cambiado. Hell — Disturbed. La misma descripción del año pasado. Cantar gritando esta canción sin importar lo que digan los vecinos es la mejor terapia anti estrés que existe.
Día 21, rola que me gustaría escuchar en vivo: Ruska — Apocalyptica. Por alguna extraña razón, el poder de esta canción ha ido decayendo en intesidad sobre mi persona en el último tiempo. Tal vez, si la escuchara en vivo, volvería a enamorarme de ella.
Día 22, canción que me recuerde al amor de mi vida: Something About Us — Daft Punk. No hay nada que decir acá más que... ¡Rakastan Sinua! [solo tú entiendes y es casi como un secreto a voces, algo muy lindo].
Día 23, canción que quiero para mi boda: All About Us — He Is We. Estoy más romántica que el año pasado y no sé si eso es bueno o malo, pero bueno... Así son las cosas.
Día 24, una canción que quiero para mi funeral: las mismas que el año pasado, esta decisión no cambia lo más mínimo. A Tout Le Monde (Set Me Free) — Megadeth con Cristina Scabbia o She-Wolf — Megadeth.
Día 25, canción que me pone contenta: Dos veces en la lista porque uno no todos los días se siente igual y, aunque Camino de los Sueños me saca sonrisas de minutos hay una que, cuando la escucho... Simplemente no puedo no sentirme feliz por horas. Just Breathe — Pearl Jam.
Día 26, una que puedo tocar en un instrumento: Brazos de Sol [no me acuerdo de quién es]. Me sale en teclado... Más o menos...
Día 27, una que me gustaría cantar en público: Far Away — Nickelback. La única razón por la que quiero cantar esta canción en público es para dejarle en claro mis sentimientos a una persona muy especial en mi vida y supongo, quizás, tal vez... Que esa persona sabe y tiene en claro lo especial e importante que es para mi.
Día 28, una rola que me pone [otra vez, ya saben a lo que me refiero]: Pussy — Rammstein. No daré detalles, el que entiende entiende y el que no, mala suerte.
Día 29, una rola de mi infancia: Chicas Yeye. Ni idea de quién es, la escuchaba por un programa infantil que daban cuando tenía cinco años y creo que escucharla hoy no me hizo bien, me sentí vieja y arrugada con escucharla (?).
Día 30, mi rola favorita en este momento pero el año pasado: Don't Stop Believin' — Journey [versión de Arnel Pineda]. Es increíble e impresionante el ver cómo las cosas cambian tanto en tan solo un año...
Y bueno, al igual que el año pasado hice un Bonus Track List [aunque cambié un pequeño gran detalle]. Y eso, disfrútenlo que les sigo dando la lata (?).
Bonus Day 1, una canción del último disco que compré: Corazón Herido — Saratoga [Disco Némesis]. No me arrepiento lo más mínimo al haberme hecho de este disco, me enamoré de el.
Bonus day 2, una canción del disco con mi portada favorita: The Spirit Carries On — Dream Theater [Disco Metropolis Part 2, Scenes From A Memory]. Gracias Pabliwi por presentarme este disco de Dream Theater, simplemente me encanta la portada.
Bonus day 3, una canción que me recuerde un miembro de mi familia: Ich Will — Rammstein. Cuando escucho esta canción me acuerdo de mi hermano. Debe ser porque siempre que hacíamos algo juntos, era con esta canción de fondo. Nico, si estás leyendo esto quiero que sepas que te amo [aaaawwwww, que linda ella (?)].
Bonus day 4, canción de una banda que acabo de descubrir: Hesitate — Stone Sour. Estoy simplemente fascinada con esta banda y esa canción en particular me deja un gusto agridulce en la boca durante un buen rato. Debe ser por la letra...
Bonus day 5, una canción que me gusta escuchar en el auto: Another Way To Die — Disturbed. Me relaja más que Hell... Es casi como una canción de cuna (?).
Bonus day 6, la canción con el mejor video: What Do You Got? — Bon Jovi. Conocía la canción desde hace mucho tiempo, pero apenas hace unos días me digné a mirar el video y quedé perpleja. Un video hermoso con una letra muy buena.
Bonus day 7, canción que descubrí gracias a mi mejor amigo: A Rose For Epona — Eluveitie. Gracias Marki por presentarme esta canción. Aunque en realidad todas las bandas/temas que me presentas son fabulosos.
Bonus day 8, segunda canción favorita de los 90's: Separate Way's — Journey. No hay una mejor elección que esta para el segundo lugar. Sin duda escuchar esta canción luego de Yellow Ledbetter es... Sencillamente fantástico.
Bonus day 9, canción de amor favorita: Ya no es la misma que el año pasado porque la otra me hacía llorar demasiado. La de este año me hace feliz. Stay With You — Goo Goo Dolls.
Bonus day 10, canción que quiero dedicarle a alguien muy especial: Siempre Estará En Mi — Leo Jimenez [037]. Espero tener el valor de decirle que se la dediqué en mis sueños y que se la canto bajito cada día cuando le extraño demasiado.
Bueno, ahora sí se acabó el 30 Días — 30 Rolas de este año. Espero lo hayan disfrutado, yo me divertí haciéndolo otra vez y ahora estoy sonriendo como boba por las pequeñas grandes diferencias que se han hecho notar en los 365 días que han pasado.
Sin más que agregar les dejo besos y abrazos. Se me cuidan, coman chocolate y sean felices.
Au Revoir~
Hoy les traigo lo mismo que les traje por estas fechas hace un año, el famoso 30 Días — 30 Rolas versión 2012.
Aunque ya no tengo tanto tiempo libre como hace un año, de todas maneras me di la pereza de comenzar a preparar este Update. Fuera de los problemas con mi internet, con la computadora [que se apagó repentinamente, asustándome más de lo que me asustan las tormentas eléctricas] y con mi nueva escases de tiempo, aquí les traigo un poquito más sobre mí este año.
Ahora y sin mucho más que agregar [de momento] les dejo LA LISTA:
Día 1, mi canción favorita: Through Glass — Stone Sour [versión acústica]. A diferencia del año pasado, no me costó tanto decidirme por mi canción favorita de este año. La escucho una vez al día por lo menos, pero aunque no la escuche mucho como otros temas, solo la letra de esta canción provoca muchos sentimientos en mi.
Día 2, la canción que más odio: Canción de un comercial de Fanta. No tengo idea de cómo se llama o siquiera de qué grupo o lo que sea hicieron la adaptación pero, cada vez que estoy escuchando la televisión [porque sí, yo no veo la televisión, yo la escucho] y aparece ese comercial, muero. A pesar de lo contagiosa, es... Sumamente irritante.
Día 3, canción que me pone triste: You're Not Alone — Kate Covington. Hermoso tema pero que saca lágrimas invisibles. Linda canción y una elección perfecta si quieres cortarte las venas.
Día 4, canción que me recuerde a alguien: Rebirthing — Skillet. Todo por escribir Memories of War. Ahora cada vez que escucho esta canción no puedo evitar pensar en cierta personita que no mencionaré con nombre y apellido pero que me contagió esta canción. Alguien sufrirá mi ira por esto (?).
Día 5, canción que me recuerde un lugar en específico: El Jardín de la Niebla — Saratoga. No sé porqué cuando escucho esta canción me acuerdo de una de las islas del Archipiélago de Calbuco siendo que la letra de esta canción y mis recuerdos de ese lugar no tienen conexión alguna entre ellos. Bueno... Son cosas de la vida y de las lombrices, ¿no? (?).
Día 6, canción que me pone contenta: Camino de los Sueños — Javier Calamaro. ¡Muchísimas gracias, Marki, por presentarme esta hermosa canción! Cada vez que la escucho una sonrisa se queda bailando en mi rostro por muchos minutos. Me gusta esta rola, me deja una extraña sensación de libertad realmente muy hermosa.
Día 7, canción que me recuerde un momento: Imperfect — Stone Sour [versión acústica]. No hay mucho que decir, la letra de esta canción se explica por sí misma. Ahora la estoy escuchando y quiero llorar, así de masoquista. No mencionaré el momento que me recuerda, lo guardaré para mí y para la persona relacionada.
Día 8, canción cuyas letras me sepa completamente: Scarecrow — Avantasia. Últimamente no he tenido mucho tiempo de ponerme a cantar o a sacar temas, por lo que la lista es solo de esta canción.
Día 9, canción que pueda bailar: Crescendolls — Daft Punk. ¿Será que puedo bailar esta canción porque es música electrónica? Uno de los grandes misterios de la vida...
Día 10, canción con la que puedo dormir: Now and Forever — Richard Marx. Simplemente me relaja, no hay más que decir aparte de eso.
Día 11, canción de mi banda favorita: Hasta el Día más Oscuro — Saratoga. Del último disco de esta FABULOSA banda llamado Némesis, altamente recomendable en todos sus aspectos. No hay un mal tema de este disco ni de este grupo, pero aún así la elección de esta canción no fue tan difícil como esperé que sería al momento de llegar a este día.
Día 12, canción de una banda que odie: F.E.A.R. — Testament. Simplemente no me puede gustar esta banda pero, por sobre todos los temas que odio de este grupo, este se lleva el primer premio.
Día 13, canción que me gusta en secreto: Algo de Mi — Camilo Sesto. Bueno, no es que me guste en secreto ni nada por el estilo, pero no tiendo a escuchar/cantar canciones de este tipo en público [vamos, que no ando ventilando todos mis gustos (?)].
Día 14, canción que más he escuchado en mi vida: Iris — Goo Goo Dolls. Desde el año pasado que estoy un poco alejada de Si Amaneciera [la canción que se llevó este puesto el año pasado] y, pensando y pensando me di cuenta que si esa canción de Saratoga no existiera, esta se hubiera llevado este puesto. Y bueno, como esa fue la conclusión, acá decidí.
Día 15, una canción que me describa: Awake and Alive — Skillet. Blake tiene la culpa de esto. No sé si otros estarán de acuerdo con mi decisión pero, como dije, es mi decisión y creo que este año la canción que me describe pero de manera perfectamente coherente es esta.
Día 16, canción que me gustaba pero que ya no soporto: La Muerte de un Sueño — WarCry. Creo que simplemente la escuché hasta el hartazgo, no más que eso.
Día 17, canción que escucho en todos lados: La canción del comercial de Fanta. Obviamente cuando escucho la televisión dan comerciales y, cuando dan comerciales, pasan ese en específico. ¡ODIO esa canción! ¡Es tan ARG!
Día 18, canción que me gustaría escuchar más seguido: Living in a Dream — Finger Eleven. Simplemente me gustaría escucharla más, pero siempre que la escucho me dan ganas de arrojarme de un puente. He allí la razón por la que no la escucho.
Día 19, una canción de mi disco favorito: Alone in Heaven — Sonata Arctica [Disco Stones Grow Her Name]. De momento es mi disco favorito ya que lo escucho todo el día. Muchos me han dicho que no es el mejor trabajo de Sonata, pero para mi es simplemente maravilloso. Y esa canción... Sin palabras.
Día 20, una rola que me gusta escuchar cuando estoy enojada: Esta no ha cambiado. Hell — Disturbed. La misma descripción del año pasado. Cantar gritando esta canción sin importar lo que digan los vecinos es la mejor terapia anti estrés que existe.
Día 21, rola que me gustaría escuchar en vivo: Ruska — Apocalyptica. Por alguna extraña razón, el poder de esta canción ha ido decayendo en intesidad sobre mi persona en el último tiempo. Tal vez, si la escuchara en vivo, volvería a enamorarme de ella.
Día 22, canción que me recuerde al amor de mi vida: Something About Us — Daft Punk. No hay nada que decir acá más que... ¡Rakastan Sinua! [solo tú entiendes y es casi como un secreto a voces, algo muy lindo].
Día 23, canción que quiero para mi boda: All About Us — He Is We. Estoy más romántica que el año pasado y no sé si eso es bueno o malo, pero bueno... Así son las cosas.
Día 24, una canción que quiero para mi funeral: las mismas que el año pasado, esta decisión no cambia lo más mínimo. A Tout Le Monde (Set Me Free) — Megadeth con Cristina Scabbia o She-Wolf — Megadeth.
Día 25, canción que me pone contenta: Dos veces en la lista porque uno no todos los días se siente igual y, aunque Camino de los Sueños me saca sonrisas de minutos hay una que, cuando la escucho... Simplemente no puedo no sentirme feliz por horas. Just Breathe — Pearl Jam.
Día 26, una que puedo tocar en un instrumento: Brazos de Sol [no me acuerdo de quién es]. Me sale en teclado... Más o menos...
Día 27, una que me gustaría cantar en público: Far Away — Nickelback. La única razón por la que quiero cantar esta canción en público es para dejarle en claro mis sentimientos a una persona muy especial en mi vida y supongo, quizás, tal vez... Que esa persona sabe y tiene en claro lo especial e importante que es para mi.
Día 28, una rola que me pone [otra vez, ya saben a lo que me refiero]: Pussy — Rammstein. No daré detalles, el que entiende entiende y el que no, mala suerte.
Día 29, una rola de mi infancia: Chicas Yeye. Ni idea de quién es, la escuchaba por un programa infantil que daban cuando tenía cinco años y creo que escucharla hoy no me hizo bien, me sentí vieja y arrugada con escucharla (?).
Día 30, mi rola favorita en este momento pero el año pasado: Don't Stop Believin' — Journey [versión de Arnel Pineda]. Es increíble e impresionante el ver cómo las cosas cambian tanto en tan solo un año...
Y bueno, al igual que el año pasado hice un Bonus Track List [aunque cambié un pequeño gran detalle]. Y eso, disfrútenlo que les sigo dando la lata (?).
Bonus Day 1, una canción del último disco que compré: Corazón Herido — Saratoga [Disco Némesis]. No me arrepiento lo más mínimo al haberme hecho de este disco, me enamoré de el.
Bonus day 2, una canción del disco con mi portada favorita: The Spirit Carries On — Dream Theater [Disco Metropolis Part 2, Scenes From A Memory]. Gracias Pabliwi por presentarme este disco de Dream Theater, simplemente me encanta la portada.
Bonus day 3, una canción que me recuerde un miembro de mi familia: Ich Will — Rammstein. Cuando escucho esta canción me acuerdo de mi hermano. Debe ser porque siempre que hacíamos algo juntos, era con esta canción de fondo. Nico, si estás leyendo esto quiero que sepas que te amo [aaaawwwww, que linda ella (?)].
Bonus day 4, canción de una banda que acabo de descubrir: Hesitate — Stone Sour. Estoy simplemente fascinada con esta banda y esa canción en particular me deja un gusto agridulce en la boca durante un buen rato. Debe ser por la letra...
Bonus day 5, una canción que me gusta escuchar en el auto: Another Way To Die — Disturbed. Me relaja más que Hell... Es casi como una canción de cuna (?).
Bonus day 6, la canción con el mejor video: What Do You Got? — Bon Jovi. Conocía la canción desde hace mucho tiempo, pero apenas hace unos días me digné a mirar el video y quedé perpleja. Un video hermoso con una letra muy buena.
Bonus day 7, canción que descubrí gracias a mi mejor amigo: A Rose For Epona — Eluveitie. Gracias Marki por presentarme esta canción. Aunque en realidad todas las bandas/temas que me presentas son fabulosos.
Bonus day 8, segunda canción favorita de los 90's: Separate Way's — Journey. No hay una mejor elección que esta para el segundo lugar. Sin duda escuchar esta canción luego de Yellow Ledbetter es... Sencillamente fantástico.
Bonus day 9, canción de amor favorita: Ya no es la misma que el año pasado porque la otra me hacía llorar demasiado. La de este año me hace feliz. Stay With You — Goo Goo Dolls.
Bonus day 10, canción que quiero dedicarle a alguien muy especial: Siempre Estará En Mi — Leo Jimenez [037]. Espero tener el valor de decirle que se la dediqué en mis sueños y que se la canto bajito cada día cuando le extraño demasiado.
Bueno, ahora sí se acabó el 30 Días — 30 Rolas de este año. Espero lo hayan disfrutado, yo me divertí haciéndolo otra vez y ahora estoy sonriendo como boba por las pequeñas grandes diferencias que se han hecho notar en los 365 días que han pasado.
Sin más que agregar les dejo besos y abrazos. Se me cuidan, coman chocolate y sean felices.
Au Revoir~
miércoles, 6 de junio de 2012
Quebrada
Porque esto es lo que ha quedado luego de tanto tiempo. Me he transformado simplemente en esto, en más que un juguete roto, me he transformado en un artefacto quebrado, casi muerto que no sabe quién es y no sabe que piensa en realidad.
Me he mirado hoy al espejo y he querido arrancarme los ojos hasta dejar solo dos espacios vacíos y sangrantes, así como está ahora el gran agujero en mi pecho en donde una vez estuvo (si es que alguna vez existió) mi corazón.
¡¿Qué hago para saber quién soy, para sentirme viva?!
Solo tengo una certeza y ya todos la conocen pero, aún así, por alguna razón hoy no logra satisfacerme. Simplemente está allí, como siempre, esperándome con los brazos abiertos como siempre ha estado y como siempre estará. ¿Porqué está allí, si no soy capaz de ponerle un nombre? ¿Porqué me mira como si yo tuviera la respuesta, si sabe que me he perdido a mí misma?
Quisiera gritarle que se largue, que no quiero verla más, pero sé que si lo hago me arrepentiré por el resto de mis días. Quisiera poder abrazarla, en realidad, para poder tenerla muy cerca de mí y hacerla una fusión de mi alma y de mi cuerpo, una fusión que supla mi corazón quebrado. Quisiera poder mirarla a los ojos sin sentir miedo... Ni temblar como una niña pequeña en busca de un poco de protección. Quisiera en realidad decirle adiós y poder ser libre de todas esas ataduras conceptuales del qué y el cómo, del porqué y del "que tal sí". Quisiera poder volar y decir que soy libre cuando en realidad estoy atrapada en la jaula que yo misma, durante años, me dediqué a crear, pero...
¿Cómo salir de ese cómodo lugar?
¿Quedará otra opción más que volver a quebrarme a mí misma para poder salir de mi pequeña cárcel de cristal, acero y espinas?
¿Quedará algo más que una imagen rota de mí en una fotografía o en el espejo?
Quisiera encontrar las respuestas y la salida de este laberinto sin final que es mi cabeza. Quisiera poder mirarme al espejo y reconocer la imagen torcida como la sonrisa que trata de ser pero que no puede llegar a serlo, por más que lo intente. Quisiera tantas cosas y simplemente no sé cómo alcanzarlas.
Sueño en mi imaginación con un lugar libre, seguro y amplio en el que pueda perderme en pensamientos sin sentido, un lugar donde pueda correr hasta que mis piernas griten de dolor y hasta que mi corazón reviva sus latidos solo para volver a morir de dicha, porque lo he conseguido.
Hoy... Las emociones me consumen, me queman, me ahogan, me destrozan y me quiebran, todo al mismo tiempo. Observo lo que fui una vez, pero es tanta información que se escapa de mis manos apenas me he decidido por atrapar algo con mis dedos temblorosos y congelados.
Hey... ¿Tienes tú la llave de mi lugar feliz o eres acaso la puesta de sol interminable?
martes, 5 de junio de 2012
Aviso — Diván Cerrado
Y bueno... Hace ya un mes y poco más que mi pseudo-novela Diván a dejado de salir "al aire". No sé si ha gustado o disgustado, no estoy segura de si ha ayudado a alguien o ha hecho reír a más de alguno, ¿pero saben? No creo que me importe saberlo.
Para mí, escribir Diván fue dejar atrás parte importante de mi pasado y, en cierto sentido, fue una forma de probarme a mí misma que los cambios, cuando uno los ha decidido y está seguro al cien de que sus decisiones son correctas, son siempre buenos. También fue una forma de hacer catarsis de muchos hechos que, si bien no sucedieron en la misma línea temporal, de igual manera han marcado mi vida y me han transformado en la persona que soy, para bien o para mal, para gusto o disgusto de quienes me rodean.
Ahora solo me queda agradecer a aquellos que leyeron Diván. Gracias por acompañar a la pequeña Kashiri en su "viaje a la madurez". Para ella, encontrarse a sí misma fue tan difícil como para otras personas que están pasando en este momento por situaciones similares a las que ella pasó.
También un saludo y agradecimientos especiales a Anthe, mi queridísima amiga que, capítulo sí capítulo también estaba allí acompañándome, leyendo la alocada vida de Kashiri y que estaba a punto de formar el Fan's Club contra los personajes que hacían llorar a nuestra protagonista. Mab, gracias por la constancia, sé que a veces te aburría, pero gracias por estar allí.
¡Y gracias a todos en general, por leer, por comentar en sus memorias, por pasarse y mirar! Gracias por hacer acto de presencia en la vida de Kashiri y en su Diván de la locura, les estaré eternamente agradecida.
Con este Update doy por cerrado este capítulo de mi vida. Diván será cerrado y si alguien no ha terminado de leerlo, les invito a contactarse conmigo y yo les haré envío de aquellos capítulos que les hagan falta.
Sin más que decir, me despido con un beso y dejandoles de regalo una canción, la favorita de Kashiri y, como bien imaginarán, una de mis favoritas y más preciadas.
Un beso a todos ustedes y nos vemos en otra pseudo-novela.
P.S: Desgraciadamente la canción no tiene un "Video Oficial", así que puse lo mejor que encontré vía YouTube, ya que afortunadamente uno de los videos concuerda de manera perfecta con los sentimientos de la protagonista de Diván y por ende, con los míos propios. Aún así espero que lo hayan disfrutado.
Con afecto:
Miralys V.
viernes, 4 de mayo de 2012
jueves, 3 de mayo de 2012
Pequeño
Quiero pensar que el amor que sale del corazón no es equivalente a la cantidad, sino a la calidad, pero entonces viene otra pregunta que me deja en una encrucijada: ¿Los corazones rotos / dañados / quebrados / heridos / enfermos... Son capaces de entregar amor de calidad?
La cantidad, entonces, es relativa a la proporción en la medida del daño causado...
¿O la calidad es directamente proporcional al daño?
Pequeño o no, herido o sano... Mi amor llegará hacia ti.
Porque mi amor hoy es infinito, aunque mi corazón no sea grande.
martes, 3 de abril de 2012
Rojo
Como tú, como yo. Como la ira, como la sangre. Como las ideas, como el odio que es casi negro. Como el dolor, que tratas de negar a gritos. Como la decepción que generas en otros, pero que es mayor contra ti misma. Como la sangre, como el color...
Como mis ojos luego de mucho llorar.
domingo, 1 de abril de 2012
Monje
Simplemente por todo... Por tus palabras, el recuerdo empolvado de esas antiguas charlas que por poco estuve a punto de olvidar. Por ser quien eres, como eres y solo así... Las palabras me sobran o no me alcanzan.
Como sea y por todo simplemente...
¡Gracias!
jueves, 8 de marzo de 2012
Insomnio
Cerrar los ojos, buscar el centro, vaciar la mente. Nada funciona. A pesar de lo mucho que trato de relajarme, nada sirve cuando de separarme del mundo se trata.
Por mucho sueño que tenga, por mucho que el cansancio esté a punto de llevarme al desmayo, por muchas horas que esté dando vueltas entre las cálidas sábanas, Morfeo no quiere llevarme a sus brazos. Él niega de mi y, cuando al fin puedo correr hasta alcanzarlo y sentir mi cuerpo relajarse en el mundo de la fantasía y de la irrealidad, simplemente despierto gritando.
Entonces me siento en mi cama y lloro amargamente pues sé que no estuve soñando, pues sé que no dormí. Solo estuve inconsciente tratando de pensar que la realidad es solo una pesadilla.
Por mucho sueño que tenga, por mucho que el cansancio esté a punto de llevarme al desmayo, por muchas horas que esté dando vueltas entre las cálidas sábanas, Morfeo no quiere llevarme a sus brazos. Él niega de mi y, cuando al fin puedo correr hasta alcanzarlo y sentir mi cuerpo relajarse en el mundo de la fantasía y de la irrealidad, simplemente despierto gritando.
Entonces me siento en mi cama y lloro amargamente pues sé que no estuve soñando, pues sé que no dormí. Solo estuve inconsciente tratando de pensar que la realidad es solo una pesadilla.
Escuchando: Elegantly Broken [Cain's Offering]
Frase de la noche: La importancia real de vivir, es aprender a hacerlo en el momento presente.
miércoles, 7 de marzo de 2012
Cambios
Dicen que los cambios son buenos y bienvenidos, dicen que los cambios ayudan a que el alma deje de agitarse como el mar en una noche de tormenta para pasar a ser agua calma como la de un lago de agua dulce.
Dicen que la lectura es para la mente lo que el ejercicio es para el cuerpo, dicen que si tienes un cuerpo sano tienes una vida sana.
Entre reflexión y reflexión he caído en la ternura de palabras que no existen pero que anhelo escuchar, he caído en las suaves notas de la música, pues ahora son ellas las capaces de calmar mi agitado corazón. La música ha pasado a ser un tema fundamental en mi vida y es por eso que quise compartir esto con ustedes.
Junto con querer hacer un bien merecido cambio al Blog de su humilde servidora, también he querido agregar una Playlist bajo el encabezado. No digo que sea obligación que la escuchen (por eso no he habilitado la reproducción automática) pero si pienso que la música que escucha una persona habla más que las mismas palabras.
Espero el cambio sea bienvenido y, como aún está en proceso, si se percatan de un tema que no se escuche favor de hacérmelo saber, así podré corregir el problema prontamente.
Un beso a todos.
Miralys V.
Escuchando: Darkness [Disturbed]
Frase del día: La música es sinónimo de libertad, de componer lo que quieras y cuando quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión. Que la música sea el alimento del amor. [Kurt D. Cobain]
viernes, 20 de enero de 2012
Diamantes
Hay cosas que uno quiere decir muchas veces, pero siente que las palabras no alcanzan para darlo a relucir. Hay veces que uno conoce diamantes, pero unos diamantes tan brillantes que tienes la obligación de tenerlos contigo entre tus manos para siempre, porque su luz de piedra preciosa es todo lo que tienes para alumbrar tu camino.
Una vez leí que los seres humanos, las personas, tenemos un número de perlas con las que nos topamos en esta vida, y son muchas, pero tenemos un número reducido de diamantes, que son esas personas que cambian nuestras vidas por completo.
Esta entrada es para ustedes, mis diamantes, y aunque diré cosas de lo más cliché [de seguro y por firmado lo acepto], les digo que aún así salen desde el fondo de mi corazón.
A mis diamantes:
F.: Ay hermanito, ¿qué puedo decir? Me has enseñado tanto en este corto [o largo] tiempo en el que hemos compartido. Tanto me has enseñado que me faltan palabras para agradecer lo que haz hecho por mí. Me has devuelto parte de lo que una vez fui, me mostraste que el mundo es más allá de lo que quiero ver, que la vida es más de lo que aparenta, que las personas son más que máscaras. Mi diamante, el primer diamante de esta lista, eres tú. F., ahora puedo decírselo con toda la sinceridad del mundo: Sí, vale la pena ser feliz.
M.: ¡Corazoncito! ¿Qué te digo que no te haya dicho antes? Es que ya no sé, ahora sí me quedé sin palabras. Solo puedo repetir los agradecimientos, mi diamante en forma de corazón, porque no sé que más decir. Gracias por estar cada día junto a mí, gracias por estar allí, al pie del cañón cuando me sale todo el lado EMOcional de la vida, gracias por no rendirte conmigo, por perseverar, por tratar de mostrarme que el espejo está más empañado de lo que yo aparento que está. M., gracias por recordarme que sí soy valiosa.
An.: ¡Mío de mí! Mi tercer diamante, aquel que no se rinde cuando de levantarme los ánimos se trata. Me animas, desde hace meses [desde que nos conocemos] me demostraste que siempre serás el pilar que soportará las paredes que quieren caer sobre mí. Y solo puedo decir que sin su alegría, sin sus ganas de mostrarme que la vida no es tan mala, no podría sobrevivir. Siempre diciéndome que soy fuerte, tanto que pareces a veces un disco rayado. An., ahora te lo digo: Te creo, solo que se me olvida, pero sí te creo.
N.: Ay cielo, tan parecidos nosotros dos. Siempre velando por la felicidad de los demás, aún a costa de nuestra propia felicidad y de nuestra propia cordura. Hoy de nuevo he aprendido la lección al hablar contigo. Un poco de egoísmo de vez en cuando no es malo, cielo, no es nada de malo. Me gustaría que hablaras un día con F., M., y An., que ellos seguro te mostrarían esto que te digo de la misma manera en la que yo trataré de enseñártelo, aunque no sea buena en eso. N., tómate las cosas con calma, a veces solo hace falta respirar. Eres un diamante, que nadie te diga lo contrario.
J.: Aunque no hemos hablado por mucho tiempo por diversos factores, pondré aquí a este diamante que eres tú porque te mereces este espacio. J., siempre me mostraste la calma luego de la tormenta, con tus palabras me mostrabas un océano de posibilidades que yo no quería ver porque estaba demasiado ocupada peleando con F. sobre mis propias inseguridades. Gracias por insistir, porque gracias a esa sabia insistencia y gracias a ese consejo [Just Breathe] hoy me siento muchísimo mejor conmigo misma y con el mundo. J., gracias por devolverle paz a mi alma.
Ab.: ¿Qué decir sobre este diamante perdido? Porque sí, Ab., estás más perdido que un barquito de papel en el océano, pero quiero que sepas que te recuerdo cada día. Gracias a ti pude encontrar el valor en el fondo de mis entrañas para decir basta a aquella situación absurda. Gracias a ti pude mirar a mi alrededor y ver que destruía a otros sin querer solo por culpa de mi temor. Aunque no estás aquí para ver el cambio, quiero dejarlo plasmado, porque para mí es importante dejarlo por si un día, se acaso, entras a este Blog y te encuentras con estas palabras. Ab., a ti, simplemente, un beso.
L.: Mi diamante de hielo, así te he bautizado en secreto. Debo decir que al principio me asustabas [aunque creo que aún me asustas un poco] pues tu comportamiento es tan... Sí, es frio, pero sé que no es a propósito o porque te caiga mal o algo así, es que tú eres así. Si J. es la calma luego de la tormenta, tú L., eres la calma antes de la tormenta. Esa calma fría y calculadora, que es el aviso de lo que se viene pero no es dañina per sé. Gracias a esa calma fría aprendí de ti, pero eso me gustaría decírtelo a la cara. L., a ti también, simplemente, un beso.
E.: Querida linda mía, mi pequeño diamante de fuego que se pierde por meses y luego vuelve sin saber cómo hacer las cosas en R. ¡Y encima con novio! Jamás me lo hubiera esperado, o tal vez sí, no lo sé. E., eres la personita más especial que he conocido en este último tiempo. Llenas los minutos de risas y color, tienes esa personalidad que anhelo, que me encandila, que me llena, que me encanta ver. Me gustaría aprender un poco de esa espontaneidad de la que posees, eso sería lindo. E., eres la chica más grossa que he conocido, nunca cambies.
Ja.: ¡Guapa hermosa de mi corazón! A pesar de que tú y E. son más bien parecidas en muchos aspectos, ambas son tan diferentes que me encantas de la misma manera en la que me encanta ella, pero de manera diferente. Mi diamante que es más estrella que otra cosa, porque eres tan inalcanzable que llega a dar miedo. Linda hermosa Ja., me has enseñado que sí, hay que tener ovarios para algunas cosas y tú definitivamente los tienes. Te envidio, envidio de manera sana tu fortaleza. Ja, prométeme que jamás vas a cambiar, que no dejarás jamás que alguien te cambie.
L. & I.: Mis diamantes siameses, tan lindos. Ustedes siempre juntos, es primera vez que veo a una pareja tan linda y tan unida en toda mi vida. A ustedes no puedo ponerlos por separado porque, a mi parecer, sería mutilarlos, así que para ambos va esto. L., I., muchísimas gracias por acogerme en su enorme familia cuando me sentía desvalida, muchas gracias por darme tanto cariño sin siquiera conocerme, gracias por estar allí hasta en mis peores momentos. Siempre serán diamantes hermosos, porque juntos brillan más que una estrella.
Mn.: ¡Tío! Suena tan raro esto en esta entrada, pero eres el diamante que tomó el lugar del tío sobre protector en mi vida, y me encanta. Puede que las personas lo vean como una estupidez y que no lo entiendan, pero gracias a que L., I., y tú me han acogido en su círculo enorme de gente linda, me siento viva, aunque nos veamos poquito. Mn., solo quiero decir que aunque las cosas a veces se vean raras, no lo son tanto, porque seguro ya aprendiste que el amor todo lo puede, ¿no?
Fe.: Último diamante pero no por eso menos importante. A tí, mi querido Fe., solo tengo que decirte una cosa porque lo demás siempre nos lo reafirmamos en las charlas que siempre tenemos. Fe., tú y yo estaremos juntos siempre, pase lo que pase, y siempre tendremos el apoyo incondicional del otro, ¿cierto?
Y lo último que debo agregar en esta entrada, que va para todos es...
Me siento súmamente afortunada de tenerlos como mis diamantes, no podría pedir nada más para ser feliz. Gracias a todos por dejarme ser el acero que los una, aunque algunos de ustedes ni se conozcan. De alguna manera encontré la manera de juntarlos a todos por una vez aunque sea, y es en este Update. Gracias a todos mis diamantes, por enseñarme todo lo que me han enseñado y por continuar enseñándome lo que falta mientras la vida y el destino nos quiera juntos.
Los amo a todos.
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